lunes, 29 de octubre de 2018

18:24:00
WASHINGTON, 29 de octubre de 2018.- Este lunes fue anunciada la puesta en marcha de la operación "Faithful Patriot" por la que desplegarán 5 mil 200 militares en la frontera con México ante la llegada de dos caravanas con miles de migrantes de Centroamérica.

El personal del Departamento de Seguridad Nacional y del Departamento de Defensa especificaron que esta operación, cuyo nombre se puede traducir como "Patriota Fiel", incluirá helicópteros Blackhawk, agentes migratorios especializados y equipos de vigilancia remota para resguardar la frontera con México.

"Nuestro mensaje es simple: no vamos a permitir que grandes grupos entren a Estados Unidos de manera no segura y fuera de la ley", dijo en una rueda de prensa Kevin McAleenan, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.

(AP)
"No queremos asilo en México, solo queremos cruzar": caravana de migrantes rompe la valla fronteriza entre México y Guatemala

"Me fui sin nada y regresé sin nada”, el migrante de Honduras que abandonó la caravana por la falta de dinero tras cruzar Guatemala.

"Cualquier persona que entre al país sin documentos será detenida y procesada por las leyes de Estados Unidos", advirtió McAleenan.

En una conferencia de prensa, el comandante del Mando Norte del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Terrence J. O'Shaughnessy, explicó que 800 soldados ya están en camino a la frontera con México.

Con esta operación se pretende frenar el avance de la Caravana Migrante en su intento por llegar a Estados Unidos.

En la conferencia se especificó que los primeros soldados llegarán este fin de semana a la frontera en espera de instrucciones.

Esta mañana el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a los migrantes que en caso de llegar a la frontera: 'El ejército de Estados Unidos los estará esperando'.

Amenazas de Trump

En abril, Trump ordenó el envío de hasta 4 mil miembros de la Guardia Nacional a la frontera cuando otra caravana de migrantes se dirigía hacia el norte.
El domingo, unos mil 500 hondureños que buscan sumarse a la caravana que salió de su país con dirección a Estados Unidos, rompió un cerco de la policía guatemalteca en la frontera con México, pero sin lograr ingresar a territorio mexicano.

Por otra parte, unos 300 migrantes salieron el domingo de San Salvador hacia la frontera con Guatemala con el objetivo final de llegar a Estados Unidos en busca del "sueño americano".

Más tropas que en Siria

En la conferencia, O'Shaughnessy informó que el numero de tropas se justifica por la cantidad de migrantes que llegarán al paso fronterizo.

El número de tropas es notable porque la caravana de migrantes, que aún se encuentra a cientos de millas de distancia, ahora cuenta con unos 3.500, y se espera que se reduzca considerablemente antes de acercarse a la frontera de los Estados Unidos con México. Eso es mucho menos que el número de soldados que el Pentágono dijo que se desplegaría.

"No permitiremos que un grupo grande ingrese a los Estados Unidos de manera insegura e ilegal", dijo Kevin K. McAleenan, comisionado de Aduanas y Protección de Fronteras.

Ejército regresa a patrullar la frontera

Desde 1997, Estados Unidos había utilizado solo soldados de la Guardia Nacional en diferentes misiones para servir como ojos y oídos de la Patrulla Fronteriza, con la autorización de los gobernadores de diversas entidades, principalmente las ubicadas a lo largo de la frontera con México.

El ejército y el Cuerpo de Marina de Estados Unidos suspendieron sus operaciones fronterizas tras dos incidentes registrados en mayo de 1997, uno de ellos con consecuencias fatales.

En enero de 1997, un soldado de la Armada que colaboraba con agentes de la Patrulla Fronteriza cerca de Brownsville, Texas, disparó a un inmigrante indocumentado por la espalda.

Fue la primera vez que un miembro en funciones de las fuerzas armadas de Estados Unidos disparó contra un civil dentro de territorio estadunidense, desde los actos de protesta contra la guerra de Vietnam registrados en la Universidad Estatal de Kent en 1970.

La acción despertó fuertes críticas contra la vigilancia militar de la frontera, pero las voces de protesta no pudieron evitar que más sangre fuera derramada.

En mayo, el marino Clemente Bañuelos, que encabezaba a una patrulla camuflada de tres miembros, dio muerte de un disparo a Ezequiel Hernández, un estudiante preparatoriano que pastoreaba las cabras de su familia cerca de la comunidad fronteriza de Redford, Texas.

Los incidentes de 1997 fueron utilizados por grupos de activistas a favor de los derechos civiles y de los inmigrantes, para conformar un movimiento en contra de la militarización de la frontera,

Los despliegues que se han dado desde entonces, han sido solo con elementos de la Guardia Nacional, bajo el control de los gobiernos estatales.

La administración del presidente Donald Trump vino a poner fin a esta suspensión. El pasado viernes, el secretario de Defensa James Mattis aprobo la solicitud del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para el despliegue de tropas a la frontera en apoyo a las autoridades migratorias. (Excélsior)

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