miércoles, 21 de junio de 2017

16:31:00
SOCHI, Rusia, 21 de junio de 2017.- La selección mexicana logró la victoria en su segundo juego de la Copa Confederaciones tras imponerse este miércoles a Nueva Zelanda por 2-1 en el estadio Fisht de Sochi.México acudió a su orgullo, se agarró a su corazón y levantó un partido que tenía perdido. Se encontró con una Nueva Zelanda rebelde, que adquirió ventaja con justicia con un gol de Wood y puso a los aztecas al borde del abismo.

Despertaron los de Osorio a tiempo y lograron remontar con tantos de Raúl Jiménez y Oribe Peralta. Carácter y sufrimiento, mucho sufrimiento, para llegar con una pequeña ventaja a su duelo decisivo con Rusia en la última jornada.

México evita el desastre en Sochi.

Héctor Herrera y Ryan Thomas se encaran. (Reuters)

Pelea entre México y Nueva Zelanda. (Reuters)

Se permitió el lujo Osorio de dejar a un buen elenco de estrellas en el banquillo. Guardado, Vela, Chicharito... demasiados cambios en un equipo que venía de firmar un meritorio empate con Portugal. Se confiaron los aztecas y su menosprecio a Nueva Zelanda le obligó a disputar un partido lleno de dudas y angustia. Sin las estrellas sobre el verde, México se abrazó a la verticalidad de Aquino y Damm para resolver el entuerto. Con ellos, México recuperó la calma.

Eso no borrará, sin embargo, el primer acto infame que completaron los aztecas. Sin apenas profundidad, con un mediocampo plano y sin ideas y una línea defensiva que hacía aguas por todas partes. El gol de Nueva Zelanda, disciplinada y con un planteamiento tan sencillo como efectivo, tenía que llegar tarde o temprano. Pudo incluso ser más de uno, pero Wood sólo salió victorioso en una ocasión de sus múltiples duelos con Talavera, el otro héroe de México.

La solución estaba en las bandas

El punta de Nueva Zelanda tuvo la sentencia en sus botas al inicio del segundo tiempo, pero Talavera le rebañó el balón en el intento de regate. A partir de ahí, México tocó a zafarrancho. Se lanzó con todo a por el empate y cargó el juego por bandas. Cuando no rompía la velocidad de Damm lo hacía la habilidad de Aquino.

Perdonó Gio en una clara demostración del desacierto que le acompañó toda la noche pero Raúl Jiménez no tuvo tanto desatino poco más tarde. El delantero del Benfica se revolvió dentro del área y sacó un misil para despertar a México de su letargo. Parecía recuperarse del golpe Nueva Zelanda cuando apareció de nuevo Aquino.

El veloz extremo rompió a su par con un genial cambio de ritmo, levantó la cabeza y encontró en el primer palo a Oribe Peralta, que se desquitó de un encuentro discreto fusilando a Marinovic. La remontada era un hecho pero el triunfo aún quedaba lejos. Y más cuando su defensa temblaba ante la mínima acometida rival.

Achicó balones Talavera mirando al cronómetro de reojo y se asoció con el larguero cuando un latigazo de Thomas iba camino de amargar la noche a los aztecas. México se la deberá jugar con Rusia y únicamente deberá evitar la derrota para estar en semifinales. Encontró una oportunidad y ahora está en su mano aprovecharla.

Pelea

Los ánimos se encendieron en los minutos finales del partido entre México y Nueva Zelanda, provocando un conato de bronca entre Héctor Herrera, Diego Reyes, Michael Boxall y Ryan Thomas.

Tras un contragolpe de los All Whites, comandado por Boxall, Herrera intentó frenarlo jalándolo de la playera, lo que ocasionó la furia de Thomas, quien encaró al jugador azteca. El resto de sus compañeros se amontonaron tratando de separarlos.

El árbitro detuvo los incidentes y luego de revisar la jugada con el videoarbitraje amonestando por parte del combinado nacional a Herrera y Reyes mientras que por los 'Kiwis' Boxall y Thomas fueron pintados de amarillo. (Marca)

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