jueves, 15 de noviembre de 2018

19:26:00
Pedro Echeverría V.

1. Organismos como el INEGI, el Coneval, creados por el Estado o la “iniciativa privada” en México, para medir y evaluar a la población –aunque como muchos otros no sean organismo de mucha confianza por aquello del capitalismo- nos dan una idea acerca de cómo vamos. Leí en La Jornada Maya de hoy jueves dos artículos informativos acerca de la pobreza y la “canasta básica” que hablan de que un 36 por ciento no tienen acceso a ésta”; pero en lugar de lanzarme indignado a bloquear calles, oficinas de gobierno o grandes centros comerciales, me conformé con maldecir el sistema de explotación, es decir, no hice nada.

2. Nunca pudo penetrar nuestro mensaje de protesta y lucha en la conciencia de los obreros. En los años sesenta, cuando en muchos países (Venezuela, Guatemala, Perú, Bolivia, Colombia) habían decenas, incluso cientos de guerrilleros luchaban contra el capitalismo siguiendo el ejemplo de la revolución cubana, en México demostrábamos que las luchas economicistas, por simples aumentos salariales, de nada servían porque al otro día aumentaban todos los artículos en el mercado. Por tanto, si no se hacía una revolución como la cubana, cualquier aumento de salarios sería rebasado por los precios: aumentaba el salario 5 y los precios 25.

3. La realidad es que nunca hacemos nada para defendernos; solamente les mentamos la madre al gobierno, decimos que protegen como siempre a los empresarios, que los medios de información están vendidos a quien les paga y que nosotros somos más o menos cobardes. Esperamos que López Obrador cumpla con lo prometido y que no en unos meses veamos que es más de lo mismo. En su Plan de Seguridad reaparece el ejército, la naval, la policía federal. Y aunque no ha tomado posesión, hace pensar en el histórico papel de las fuerzas represivas. Seguimos esperanzados en que todo saldrá bien y debemos esperar.

4. El pueblo nunca ha sabido qué es eso de la “canasta básica alimentaria” porque ese sólo es un término de los economistas; la población solamente sabe que sus miserables ingresos les alcanza cada día para menos y que tiene que trabajar más “en lo que sea  o, de plano, robar si puede. Si no tuviera una pinche jubilación de maestro, también me dedicaría a atracar a las ricos millonarios para que pueda comer mi familia. ¿Y qué es la canasta básica? Parece que se inventó hace unos 80 años replicando la “canasta que se lleva al mercado a diario para comprar las verduras, carnes y demás que mínimamente se necesita”.

5. Se agregó la palabra “básica” porque es lo mínimo que se necesita para vivir poniéndole precio al conjunto de mercancías. Los millonarios jamás hablan de canasta sino de bodegas llenas de variados alimentos, de frutas de todo tipo y de vinos extranjeros. Cuando se inventó la “canasta básica” para los trabajadores  se integró con algunos artículos baratos que se podrían comprar con mucho esfuerzos; pero al pasar los años –ante la carrera de los precios y los salarios- se vio que sólo se podría comprar con el salario el 70 por ciento de la canasta original; luego fue sólo el 50 y más adelante el 20 por ciento. Entonces, ¿cuál canasta básica?

6. Si López Obrador quiere acabar con la inseguridad tiene que aumentar el salario mínimo al doble, así como los salarios contractuales.  Mucha gente tramposa y derechista cree que la inseguridad en México y en el mundo es la existencia de la “gente mala”. Yo tengo la convicción que el 95 por ciento de los problemas tienen su origen en la extrema desigualdad económica. ¿Puede olvidarse que vivimos en sociedades capitalistas donde el dinero convierte todo? Por ello el objetivo debe ser enterrar la desigualdad entre los seres humanos creando decenas de millones de empleos con los miles de millones de dólares de dinero de los ricos en bancos y paraísos fiscales.  (15/XI/18)

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