martes, 10 de julio de 2018

12:10:00
BERLÍN, 10 de julio de 2018.- La poetisa y fotógrafa china Liu Xia, viuda del disidente Liu Xiaobo, destaca figura de las manifestaciones en la Plaza de Tiananmen y Premio Nobel de la Paz 2010, ha logrado abandonar China gracias a los buenos oficios de Alemania. A sólo unos días del primer aniversario de la muerte de su esposo, cuya lucha por las libertades democráticas y sufrimiento en prisión le convirtieron en el activista chino mas famoso en occidente, la frágil escritora de cabeza rapada, despegó el martes de Pekín a bordo de un avión de las líneas aéreas finlandesas, Finnair.

Liu Xia, viuda del Nobel de la Paz Liu Xiaobo, celebra su llegada al aeropuerto de Helsinki, donde hace escala para llegar a Berlin (Jussi Nukari / AFP)

Su destino era Berlín, donde será tratada de la profunda depresión que padece. Las primeras imágenes de Liu en libertad, durante su escala en Helsinki son una explosión de alegría. Y, sin embargo, la artista no será del todo libre. Su hermano, Liu Hui no ha podido acompañarla. Es el precio que se ha cobrado China. Por cada liberación un rehén, por cada crítica dada, un silencio arrebatado. "Espero que mi hermana pueda recuperarse y ser feliz en la nueva etapa que empieza para ella", ha declaró Liu Hui.

Atrás quedan ocho años de arresto domiciliario, un secuestro de 3.000 días sujeta a la asfixia y la violencia que genera la tortura psicológica y el desgarro emocional, la degradación humana. Nunca fue acusada ni condenada por nada. Su único delito fue haberse enamorado de un enemigo del Estado, no en las barricadas, sino a través de la literatura.

Condenado a 11 años de cárcel por incitar a la subversión contra el poder del Estado, el activista y Premio Nobel falleció a causa de un cáncer hepático en julio del pasado año. Estados Unidos y Alemania pidieron a China su liberación por razones humanitarias y se ofrecieron a acogerle para proporcionarle cuidados paliativos. Las autoridades chinas se negaron con la excusa de que estaba demasiado grave para viajar. Los dos médicos occidentales que lograron acceder a Liu en el hospital al que fue trasladado desde prisión, ya en fase terminal, lo negaron. Liu fue el primer laureado que murió preso desde tiempos de la Alemania nazi en los años treinta. Tenía 61 años.

Pese a la muerte de su esposo, Liu Xia siguió bajo vigilancia policial. Las visitas a su domicilio estaban restringidas. En mayo pasado, una delegación diplomática integrada por Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá y la UE intentaron visitar a la viuda. Los guardianes del régimen lo impidieron. En una reciente llamada telefónica con su amigo cercano, el escritor chino Liao Yiwu, residente en Berlín, Liu dijo: "Tendrán que añadir una línea en la Constitución que diga, 'Amar a Liu Xiaobo es un crimen grave con sentencia de por vida'".

La suerte de la poetisa cambio el pasado mes de mayo, durante la visita que la canciller alemana, Angela Merkel realizó a China. "Esa visita fue decisiva para la puesta en libertad de Liu", ha declarado un amigo de la artista, que, paradójicamente, llegará a Berlín una vez se haya ido el primer ministro chino, Li Keqiang con quien la canciller ha dirigido dos días de consultas gubernamentales muy centradas en temas comerciales.

Cuentan el hermano y los amigos de la de la artista en Pekin que ésta fue informada a mediados de la semana pasada de que podría viajar y todos dimos por hecho de que su destino sería Alemania. "Desde hace cuatro años, la embajada alemana en Pekín ha sido la única delegación extranjera que ha mantenido contactos telefónicos regulares con ella, aunque a veces se interrumpían durante meses porque se la llevaban a otro sitio" declaró un amigo cercano a la artista a medios alemanes. "Sé que el embajador alemán llamada muy a menudo, especialmente desde la muerte de Liu Xiaabo".

Liu Xia, de 57 años, sufre de una depresión profunda. Ha perdido la consciencia en alguna ocasión y toma medicamentos para ahuyentar sus alucinaciones. "Cuando me muera, dejaré de ser una carga". Liu Xia será reciba en Berlín con los brazos abiertos. Su amigo Liao Yiwu, el disidente germanoriental Wof Biermann y la Premio Nobel de Literatura Herta Müller han organizado este viernes, aniversario de la muerte de Liu Xiaobo, una ceremonia en su memoria y en reconocimiento a su vida y a su obra. (Carmen Valero / El Mundo)

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