domingo, 27 de noviembre de 2016

11:08:00
Pedro Echeverría V.

1. la dictaduras directas militares se repitieron en América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Nicaragua, Haití, etcétera; en México -con la rara excepción de 1913/14 que los militares neoporfiristas y los EEUU impusieron la suya con Victoriano Huerta- los golpes de Estado del ejército y la marina han estado lejos. ¿Cómo ha sido posible ello? Sencillamente porque la clase política que encabezó la revolución de 1910/17 era clase media civil que sólo se hizo militar por sus luchas en la misma Revolución. Los expresidentes Obregón, Calles, Cárdenas, Ávila Camacho, así como otros líderes, no fueron militares de carrera sino condecorados por sus acciones en la Revolución. Pero en 1946 se acabaron los gobiernos militares para dar pasó al civil Miguel Alemán que fue el primero en controlar y subordinar al ejército, la marina y demás fuerzas.

2. Los altos rangos de la milicia reciben gigantescos salarios, prestaciones y servicios de vivienda, salud, educación. ¿Para qué dar golpes de Estado si –junto a sus familias- lo tienen todo? Pienso que la clase política, desde los tiempos del presidente Obregón (1920/24), fue muy hábil, sagaz e inteligente para controlar en todo, teniendo muy contentas, a sus fuerzas armadas. ¿Acaso no fue esa misma burguesía burocrática la que creo desde arriba las organizaciones empresariales, los sindicatos y confederaciones obreras y las organizaciones campesinas? ¿Algún tonto piensa que la CROM de Morones, la CTM de Lombardo/Velázquez, la CNC de Cárdenas, además de la Concamín, Concanaco, Centros patronales, no fueron creaciones directas de los gobiernos en turno? Puta, esta clase política no necesitó dictadura militar, porque ha sido una dictadura civil efectiva.

3. Aunque Vargas Llosa sea un recalcitrante derechista tuvo razón al decir que “México es la dictadura perfecta”. No es “dictablanda” porque permita una serie de falsas o superficiales libertades individuales; es dictadura porque en los problemas importantes reprime con brutalidad, encarcela y asesina a sus enemigos. Cualquiera le puede mentar la madre hoy a los gobernantes, pero si te organizas y comienzas a representar una fuerza, “un peligro”, entonces busca mediatizarte, te compra o te elimina. Ese es el sistema capitalista de elecciones, democracia y libertades que la burguesía pregona y que le sirve muy bien para dominar. Incluso los gobiernos de los EEUU han estado convencidos de que en México no es necesaria una dictadura militar; la dictadura civil, con las mismas máscaras, les sirve maravillosamente. (27/XI/16)