jueves, 14 de junio de 2018

14:42:00
BUENOS AIRES, 14 de junio de 2018.- Un inmenso y simbólico pañuelo verde ondea en el cielo de Argentina. Ante miles de partidarios y detractores de la despenalización del aborto, que se mantuvieron en una vigilia continua durante la gélida noche de Buenos Aires, el Congreso argentino ha dado un primer paso histórico para otorgar una cobertura legal a la interrupción del embarazo antes de las 14 semanas de gestación. Tras 23 horas de debate ininterrumpido, en el que participaron unos 200 diputados, la Cámara baja ha aprobado el proyecto de ley por un ajustadísimo resultado (129 a favor y 125 en contra) y ahora el Senado deberá refrendar el texto para que se convierta en ley. Una muchedumbre ha celebrado la decisión en las afueras del recinto parlamentario.

El proyecto de ley permitirá poner fin a cualquier embarazo en las primeras 14 semanas de gestación. (Clarín)

La Avenida de Mayo, siempre emblemática, ha sido en las últimas 24 horas la expresión simbólica de la división que ha generado en los argentinos la discusión sobre la despenalización del aborto. Dentro del centenario edificio del Congreso, las intervenciones de los legisladores en pro y en contra de la legalización mostraban diferencias en el seno de los propios grupos parlamentarios, con el oficialismo de la coalición conservadora Cambiemos mayoritariamente en contra y la oposición peronista fragmentada pero más favorable a la despenalización.

Afuera, la plaza del Congreso había quedado segmentada por la policía. De un lado y en mayor número, la gigantesca marea verde compuesta principalmente por miles de mujeres de todas las edades con pañuelos verdes. Del otro lado de la plaza, los manifestantes pro vida, con sus clásicos colores celestes. No hubo cruce entre ambos grupos. La marea verde cantaba y coreaba en favor del derecho a decidir de la mujer. Los celestes rezaban e insistían en el derecho a la vida del nonato.

El proyecto de ley, impulsado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, una organización creada en 2005, establece la despenalización del aborto hasta las 14 semanas de gestación, lo que convertiría a Argentina, de aprobarse la ley, en el país más avanzado en la legalización del aborto en Sudamérica, por delante de Uruguay (donde es legal abortar hasta las 12 semanas). Hasta ahora, el aborto está despenalizado en Argentina en casos de violación o riesgo para la salud de la mujer. Aunque no hay cifras oficiales, algunas estimaciones indican que unas 450.000 mujeres abortan anualmente en Argentina. Para muchos de los diputados partidarios de despenalizar el aborto, se trata de una cuestión de "salud pública". Según el Ministerio de Salud, unas 45.000 mujeres reciben cada año atención sanitaria por problemas en la interrupción del embarazo y un promedio de medio centenar de mujeres muere por esta causa anualmente.

Para la aprobación del proyecto de ley en el Congreso de los Diputados fue determinante el cambio de opinión de última hora de algunos legisladores. Fue el caso de tres diputados peronistas de la provincia de La Pampa, que se habían manifestado previamente en contra o sin una posición clara y finalmente votaron a favor. Las previsiones de la votación indicaban casi hasta el último momento que se rechazaría el proyecto pero en el último tramo de esas 23 horas de debate se produjo el vuelco a favor de la legalización. Los diputados de las diferentes bancadas han tenido libertad de voto en esta ocasión. Varios diputados de Cambiemos se mostraron a favor de la legalización, pese a que la mayoría de la bancada conservadora votó en contra. En las filas de la oposición peronista también hubo división, aunque menor.

Postergado durante años, el debate sobre la despenalización del aborto fue alentado hace tres meses por Mauricio Macri. El mandatario conservador se ha manifestado "a favor de la vida" cuando se le ha preguntado sobre su postura respecto del aborto. Desde la oposición se le ha reprochado que lanzara la discusión parlamentaria para tratar de desviar la atención de la opinión pública en un momento en que la situación económica ya empezaba a ser delicada. Pero el oficialismo le ha recordado al peronismo que durante todo el tiempo que gobernó, nunca llevó el debate al Parlamento, ni siquiera durante los doce años del kirchnerismo. La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner no era partidaria de la despenalización del aborto. Dentro de unas semanas se sabrá si sigue pensando lo mismo cuando tenga que votar el proyecto de ley en su condición actual de senadora. (César G. Calero)

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