sábado, 20 de julio de 2019

06:38:00
LONDRES, Inglaterra, 19 de julio.- Shock en el Reino Unido. Un niño de 14 años, víctima de bullying, se suicidó acostándose en las vías del tren en la estación de Chertsey, al oeste de Londres. 

Todo sucedió a las cuatro de la tarde de este lunes, cuando Sam Connor llegó a la estación de tren junto a unos 50 compañeros, tras salir de la escuela católica salesiana de Chertsey.


Nadie imaginaba lo que iba a suceder ya que los chicos esperaban el tren y charlaban de manera distendida en el andén. Cuando el tren entró a la estación, Sam le dio su mochila a un amigo y se acostó en las vías antes de que el tren pudiera frenar.

Un compañero de escuela contó: “Fue horrible. Sam le dio su mochila y su celular a un amigo, se arrojó sobre las vías y se acostó sobre ellas cuando el tren ya estaba casi encima de él. Muchos dicen que sufría bullying y era acosado. Nunca me di cuenta. Me parecía un chico feliz pero uno no puede saber realmente como está otra persona. Fue un shock”.

La madre de un compañero de Sam contó: “Mi hijo jugaba con él. No vio jamás que le pegaran pero sabía que Sam era víctima de bullying. Esto es horrible”. Un portavoz de la escuela dijo que no habían recibido denuncias de bullying, pero que iban a investigar si Sam sufría acosos.

El acto fue presenciado por 50 escolares, sus compañeros y otros estudiantes, quienes no dejaban de gritar y llamarlo para que no cometa el lamentable hecho. Pero fue demasiado tarde.

El menor falleció alrededor de las 4 p.m. del lunes 15 de julio del 2019. Los paramédicos que llegaron a la estación del tren lo declararon muerto en escena.

El director de la Escuela Salesiana de Chertsey, centro donde estudiaba el adolescente, comentó a la prensa que los alumnos y los profesores están en shock con la noticia y recibirán el apoyo emocional necesario.

Distintos testimonios afirman que Sam venía sufriendo de bullying por parte de sus compañeros de colegio, pero las autoridades dijeron que no había constancia de eso.

Una mamá declaró que su hijo veía siempre solo a Connor en el patio de recreo. “Nunca lo vio atacado físicamente, pero sabía que lo estaban acosando. Es simplemente horrible”, dijo.

Tras el suicidio, se han realizado diversos homenajes en su nombre. La gente ha puesto flores y notas en la estación del tren. “Lamento que la vida no haya sido más amable contigo, cariño”, decía uno de los mensajes.

Docenas de alumnos de la secundaria católica presenciaron el momento en que Sam fue arrollado por la locomotora, ante la mirada de sus compañeros, el llanto de otros y gritos de desesperación que le pedían que se quitara del lugar.

Tras la tragedia, se llamó a la Policía de Transporte británica para que ayudaran a retirar el cuerpo del pequeño de 14 años que se suicidó frente a sus compañeros. También llegaron los paramédicos que confirmaron el deceso del adolescente.

“Los agentes fueron llamados a la estación de Chertsey a las 4 de la tarde de ayer (15 de julio) tras los informes de una víctima en las vías. Los paramédicos también asistieron pero, lamentablemente, un niño de 14 años fue declarado muerto en la escena. Su familia ha sido informada y está siendo apoyada por oficiales especialmente entrenados”, explicó la dependencia en un comunicado.

Muy cerca de la estación fue encontrada una nota que los oficiales calificaron como un recado de despedida.

El silencio se apoderó de la comunidad que quedó atónita ante la conducta del niño. Algunos permanecieron en la zona con lágrimas en los ojos, otros más corrieron hacia la dulcería frente a la escuela para continuar con su relato y los más grandes ayudaron a contener a sus compañeros pequeños para mantenerlos a salvo entre el caos que se respiró.

“Sam le entregó el bolso y el teléfono a sus amigos y luego se tumbó en la vía frente al tren”, declaró un testigo al Daily Mail.

“Dijeron que estaba siendo intimidado. Solo faltan cuatro días para que termine la escuela y habrías pensado que podría obtener ayuda”, dijo alguien más al rotativo.

“Lo he conocido de pasada y parecía feliz. Pero supongo que nunca sabes lo que está pasando con alguien. Es sólo un shock”, mencionó otro alumno de Chertsey.

“Hay problemas con la intimidación. Mi hijo solía ver a Sam solo en el patio de recreo. Nunca lo vio siendo atacado físicamente, pero sabía que estaba siendo intimidado. Es horrible”, mencionó una madre que colocó una ofrenda floral en el homenaje instalado por miembros de la comunidad frente a la Escuela Salesiana.

Las autoridades de la Escuela Salesiana decidieron suspender las clases de deportes, pero las clases continuaron de manera normal.

El director del plantel, James Kibble, informó que todos los alumnos del colegio religioso recibirán el apoyo de los asesores y un psicólogo educativo para enfrentar esta “situación increíblemente difícil, pero al conocer la fe, la compasión y la fuerza de nuestra comunidad escolar, confío en que trabajaremos juntos para apoyarnos unos a otros”.

Mientras que un portavoz dijo que no tenían reportes de que Sam fuera acosado, por lo que no emitirían ningún comentario al respecto. (Clarín)

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