viernes, 15 de febrero de 2019

12:15:00
GUATEMALA, 15 de febrero de 2019.- El 8 de marzo de 2017, 41 niñas y adolescentes encerradas en un aula y que habían quedado bajo el resguardo de la Policía Nacional Civil (PNC), murieron a raíz del incendio en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, en Santa Catarina Pinula, en uno de los peores desastres ocurridos en Guatemala.

Entre los acusados por el incendio ocurrido en un centro de acogida de menores y adolescentes bajo control del estado, están el exsecretario de Bienestar Social (SBS), Carlos Rodas, la exsubsecretaria Anahí Keller y el exdirector de este Hogar Seguro, Santos Torres, así como la jueza Rocío Murillo y Rolando Miranda, exsecretario del Juzgado de San José Pinula, que supuestamente mintieron sobre sus responsabilidad en lo ocurrido y enfrentan un proceso penal por la tragedia.

Shirley Palencia (c) con una foto de su hermana Kimberly Mishel, muerta en el incendio. (AFP)

Cuando comienzan esta semana en Ciudad de Guatemala estos juicios contra los funcionarios considerados responsables por la tragedia ocurrida en el hospicio Hogar Seguro Virgen de la Asunción en 2017, donde murieron las 41 niñas, The New York Times publica una investigación que descubre terribles abusos sufridos por  los niños en este centro de acogida, desde mucho antes de que ocurriera la tragedia que cobró sus vidas.

En la investigación realizada por el diario de EEUU se destaca que “una revisión de más de dos docenas de archivos de los casos de las víctimas y los sobrevivientes —junto con entrevistas con los familiares, los empleados del centro de acogida y los funcionarios públicos— revela un patrón de denuncias de abuso físico, psicológico y sexual en el centro que se remonta a varios años atrás. ”

El diario cita a funcionarios que declararon que entre 2012 y 2015, seis niños murieron en esa casa dirigida por el gobierno, la mayoría debido a complicaciones prevenibles relacionadas con la salud y que también hay denuncias de otros veinticinco casos de abuso ocurridos en 2016, el año anterior al incendio.

Varias niñas había contado a sus familiares que eran obligadas a tener relaciones sexuales con adultos, muchos años antes de que ocurriera el incendio, según relatan miembros de tres familias entrevistadas por el NYT.

¿Por qué ocurrió la tragedia el 8 de marzo de 2017?

Unos cien niños habían organizado escaparse del albergue el día anterior. Varios fueron atrapados por las autoridades. Las chicas, 56 de ellas, fueron encerradas en una habitación de menos de 46 metros cuadrados y les dieron veintitrés colchones de poliestireno que debían compartir. Una chica se había fracturado la pelvis en el intento de escape. Otra estaba embarazada, aunque ni ella ni los administradores lo sabían en ese momento.

Quince mujeres policías fueron puestas a cargo, les dieron las llaves del salón de clases cerrado y les dijeron que no dejaran salir a nadie, señalaron los funcionarios. A las seis de la mañana, aún mojadas y con frío, las niñas comenzaron a quejarse. Debían ir al baño. Sin poder hacer otra cosa, levantaron dos colchones para crear una letrina improvisada. Pasaron las horas. Después, una chica que estaba harta de la situación, encendió un cerillo esperando que eso obligara a que la policía abriera la puerta. Según las declaraciones presentadas, la policía no debía abrir la puerta del albergue incendiado sin la presencia de un juez.

La jueza que debió presentarse para que esto ocurriera, no lo hizo. Y la policía abrió el recinto donde quedaron atrapadas las niñas, mucho después, cuando ya sus gritos y pedidos de auxilio dejaron de escucharse.

El Canal 3 de Noticias de Guatemala publicó este video el 8 de marzo de 2017, y aunque el video da una cifra inicial de defunciones que luego aumentaría, narra lo ocurrido a las 56 niñas que quedaron encerradas entre las llamas sin que la policía que resguardaba la entrada les abriera la puerta para que escaparan del terrible fuego donde murieron 41 niñas y adolescentes y las sobrevivientes, entre las que había una adolescente embarazada, recibieron quemaduras que las dejaron prácticamente mutiladas.

Apenas un año después, en octubre de 2018, autoridades de Guatemala detuvieron a funcionarios del Hogar Seguro Virgen de la Asunción en funciones en 2013, por su implicación en la muerte de una adolescente en ese centro a manos de sus compañeras ocurrida ese año.

Jueza habría mentido en su declaración

El diario Prensa Libre de Guatemala reporta que en el juicio iniciado esta semana también hay otros implicados en la tragedia en este centro de acogida de menores, como Ofelia Pérez Campos, educadora del Hogar, acusada por maltrato contra menores de edad y homicidio culposo. La fiscalía la señaló de haber acomodado a las adolescentes en el aula sin alimentos ni un baño, lo que derivó en descontento por las jóvenes que iniciaron un incendio como protesta. La encargada del área Mi Hogar, Crucy López Pérez, está acusada de abuso de autoridad y maltrato contra menores de edad. Existen testimonios y grabaciones de que roció gas pimienta a las internas.

El fiscal recordó que en el lugar fallecieron calcinadas y por haber respirado el humo 19 adolescentes y 22 fallecieron luego en hospitales. Además, 15 niñas sobrevivieron, pero a algunas les amputaron extremidades por las quemaduras. (La Opinión)

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