lunes, 10 de diciembre de 2018

19:34:00
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MÉRIDA, Yucatán, 10 de diciembre.- El diputado panista Víctor Merari Sánchez Roca habló sobre la aceptación que su propuesta para sancionar como falta administrativa el acoso callejero ha tenido en municipios.

Víctor Merari, diputado local (foto: José Repetto)

Entrevistado antes de la sesión de este lunes, explicó que cuando una mujer se siente agredida verbalmente, obviamente no es por unas palabras bonitas o un piropo, sino ya hay insultos, agresiones, palabras lascivas o de contenido sexual que ya la incomodan, y ahí es donde comienza la agresión.

Muchas mujeres, señaló, tienen que cambiar de ruta porque alguien siempre la está fastidiando y a veces llegan a tocamientos, tomarles fotos o videos.

Recordó que este tipo de acoso ya está tipificado como delito pero podrían tener a todos los municipios contemplando en sus reglamentos de policía el acoso como una falta administrativa castigada con arresto.

Recordó que él la propuso cuando fue regidor del Ayuntamiento de Mérida pero pidió licencia. Recientemente hizo un exhorto para los 106 municipios y le respondieron Mérida, Progreso, Umán, Hunucmá, Tekax y Ticul, hasta el momento, quienes ya se mostraron dispuestos a endurecer las medidas contra el acoso sexual callejero.

Mérida, destacó, es el más avanzado en endurecer el castigo -le está dando seguimiento al tema la regidora Nora Pérez Pech-, que sería un arresto administrativo y que puedan tomar los agresores una plática para que entiendan que ésta no es una actividad aceptable sino que se trata de un tipo de violencia.

Lo importante, destacó, es que la medida va a contemplar arresto, buscando así desincentivar esa actividad.

Esto lo comparó con el alcoholímetro, mencionando que quienes toman no manejan sabiendo que la multa es grandísima y contempla arresto.

"Si podemos equiparar el acoso callejero a eso todo el mundo se va a cuidar de cometerlo", señaló. (José Repetto)

1 comentarios:

  1. Hablan de que quien maneja no toma para no ser detenido en los retenes y no ser sancionado con una multa. En este caso la falta es evidente, por medio de la medición con el alcoholímetro. Pero, cuáles serán las pruebas para un acoso callejero?, ¿únicamente la flagrancia?. Porque hay que considerar que si fuera suficiente la palabra de la acosada sería muy fácil para cualquier mujer cometer querulancia impune en perjuicio de un hombre. Igualdad, equidad, no es aplastar hombres y ensalzar mujeres. Pero para ganar imagen política es buena estrategia esta propuesta.

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