domingo, 16 de diciembre de 2018

13:57:00
Las críticas a "Mich" Fridman: muchas desproporcionadas e injustas, pero a veces constructivas

José Repetto

Ha habido muchas críticas dirigidas a la Secretaría de Turismo del Gobierno del Estado (Sefotur) y de manera específica y personal a su titular, Michelle Fridman Hirsh.

Mich Fridman (centro) con algunos de los artistas a presentarse en el Festival

Algunas de éstas han sido constructivas pero otras todo lo contrario, naciendo algunas de un rechazo a la referida por sus métodos (rechazo a priori, pues no se han visto sus frutos ya que la actual administración no ha cumplido ni 3 meses) y por el simple hecho de no ser yucateca de nacimiento (se sorprenderían si supieran quiénes más no son yucatecos de nacimiento pero no sólo se les acepta como tales sino que son figuras de autoridad y que muchos respetan) y que buena parte de su equipo está integrado por gente de fuera. En pocas palabras, simple xenofobia y discriminación.

Y sí, es farandulera, hay que reconocerlo, pero su trabajo es promover, vender a Yucatán, y esto no se puede hacer sin ser llamativos.

Entre los primeros proyectos ambiciosos de la Sefotur bajo el mando de Fridman se encuentran el Festival Internacional de Trova, el cual contó con un elenco estelar con personajes de la talla de Armando Manzanero, Concha Buika, Jorge Drexler, Rosana, Jarabe de Palo y gran cantidad de artistas locales, entre otros.

Éste se anunció para el 14, 15 y 16 de diciembre en 4 sedes: el Palacio de la Música, Izamal, el Teatro Peón Contreras y el Paseo de Montejo, este último denominado "Escenario Mérida".

Y aquí está el error que disgustó a mucha gente: ¿Por qué en Paseo de Montejo? ¿Por qué cerrar, en la quincena más concurrida del año por ser la previa a navidad, algunas de las arterias más importantes de la ciudad, desviando el tráfico y creando caos vial, perjudicando a estudiantes, trabajadores y comercios? ¿Por qué, habiendo tantos recintos en Mérida adecuados para ello?

Caricatura de Tony Peraza que plasma el enojo y frustración del automovilista al verse afectado por el Festival de Trova.

Si el argumento es que el escenario estuviera cerca de la zona hotelera, tenemos un Centro Internacional de Congresos a pocos metros de ésta que costó nada más y dada menos que mil doscientos millones de pesos, un Palacio de la Música (una de las sedes, de hecho) en el Centro Histórico que requirió una inversión de 348 millones, ambas obras recientes pues fueron iniciadas y entregadas por la pasada administración, por lo cual tampoco se podría argumentar que no estén en buen estado, pues en todo caso han sido subutilizadas.

Qué decir del Teatro Peón Contreras (tal vez se pudo aprovechar más), el Teatro Mérida (también llamado Armando Manzanero), el Daniel Ayala, el auditorio del Olimpo e incluso el Coliseo si querían hacer un mega evento.

El Festival Internacional de Trova, el cual no pudimos cubrir personalmente por cuestiones de agenda, es una idea origina, fresca, innovadora y que rescata no sólo la trova tradicional sino la moderna, la trova yucateca y de todo el mundo, como destacó Fridman al presentar el programa hace algunas semanas. Y que ayuda a vender a Yucatán al resto del mundo.

Esperemos el error de cerrar calles, cosa que desagrada tanto a los meridanos que por ello se movió el Carnaval a Xmatkuil, no manche lo que fue un esfuerzo, fuera de ese detalle, bien realizado y bien intencionado, con presentaciones importantes y que, por un motivo u otro, dio de que hablar.

Sobre los errores, esperemos la nueva Sefotur y el Gobierno del Estado como un todo aprendan de éstos y tomen nota para el futuro.

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