viernes, 22 de abril de 2016

20:57:00
MÉRIDA, Yucatán, 22 de abril.-La historia de agricultores indígenas de la zona maya y sus formas de producción con pleno respeto al ecosistema fue recopilada a través del libro Experiencias de desarrollo rural sustentable y conservación de la Península de Yucatán, que fue presentado este día en el auditorio “Vicente Victoria Herrera” de la Universidad Marista de Mérida.

En el marco del Día Mundial de la Tierra, representantes de los sectores gubernamental, educativo y de la sociedad civil se reunieron en una mesa panel para dialogar sobre la importancia y el impacto que dicha obra trae consigo para salvaguardar el entorno.

Batllori Sampedro mencionó que la recopilación de Carolina Cepeda y Ariel Amoroso no sólo enseña la riqueza biológica de la selva maya y de los pueblos originarios, sino también es un instrumento para tomar conciencia sobre la restauración del hábitat.

Al asistir como panelista, el titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), Eduardo Batllori Sampedro, afirmó que el texto es un proyecto importante para dar a conocer el trabajo que realizan agricultores, ganaderos, comunidades indígenas y productores de miel, el cual llevan a cabo con procesos naturales y que protegen el entorno ecológico.

La obra, de la autoría de Carolina Cepeda y Ariel Amoroso, narra un total de 18 experiencias recopiladas en un lapso de dos años de investigación en diversos sectores. Además, relata formas de desarrollo, sustentabilidad y conservación del territorio por parte de los campesinos que lo trabajan y habitan.

El titular de Seduma mencionó que dicha recopilación no sólo enseña la riqueza biológica de la selva maya y de los pueblos originarios, sino también es un instrumento para tomar conciencia sobre la restauración del hábitat, sobre los ecosistemas, la flora y fauna, y el uso adecuado de los recursos naturales.

El funcionario reconoció que cada vez es mayor la participación de la sociedad civil que realiza grandes aportes en materia de preservación, sin embargo, señaló que todavía falta que más grupos se sumen para lograr estándares de conservación más elevados que garanticen la calidad de vida de las personas y el cuidado del planeta.

“Es necesario trabajar en coordinación sociedad y Gobierno para la aplicación y el correcto funcionamiento de políticas públicas que generen bienestar en el entorno”, expresó el funcionario.

Batllori Sampedro reconoció la labor que realizan las organizaciones no gubernamentales, porque sus aportaciones permiten tener una visión sectorial de todo lo que afecta y favorece al ecosistema, además de que con sus proyectos aplicados contribuyen a la mitigación de los efectos del cambio climático.