martes, 24 de noviembre de 2015

20:48:00
CIUDAD DEL VATICANO, 24 de noviembre.- La prisa con la que el oficial del tribunal vaticano lee los nombres de los imputados es ejemplo de la prisa con la que el tribunal pretende proceder en el caso.

Sentados en el banquillo estaban los cinco imputados: los empleados del Vaticano Lucio Ángel Vallejo Balda, Francesca Chaouqui y Nicola Maio; y los dos periodistas italianos Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi.

"Vallejo Balda, Chaouqui y Maio obtenían aquellas noticias y documentos como parte de sus respectivos encargos en la Prefectura para Asuntos Económicos y en la COSEA; mientras Fittipaldi y Nuzzi solicitaban y ejercían presiones, especialmente sobre Vallejo Balda, para obtener documentos e y noticias reservadas, que luego han utilizado para la redacción de dos libros publicados en Italia en noviembre de 2015”.

 Esta mañana en el tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano se inició el proceso sobre los llamados vatileaks contra los cinco acusados de robo de documentos reservados.

La sesión comenzó a las 10:30 de la mañana y terminó antes de mediodía.

El principal acusado, monseñor Vallejo Balda aseguró que "está bien”, que en el cuartel "se siente protegido” y que el Papa "desea que el proceso termine pronto”.

El periodista Emiliano Fittipaldi pidió tomar la palabra y solicitó que se anule su acusación porque "en Italia, la conducta por la que me pedís cuentas no sería penalmente perseguible, porque no se me acusa de haber publicado noticias falsas o difamatorias sino de haber publicado noticias”.

El fiscal ha respondido que "el objeto del proceso es el modo en el que se han adquirido las informaciones, o sea, con una conducta que la fiscalía considera ilícita”.

Los abogados defensores tienen de plazo hasta el sábado para presentar sus pruebas contra las acusaciones.

A partir del lunes 30 de noviembre continuará el proceso, con los interrogatorios a los cinco acusados y a los testigos que las partes deseen presentar.

Sus respuestas permitirán conocer los agravantes y los atenuantes, ya que podrían incurrir en penas de entre 4 y 8 años de prisión, concluye Rome Reports.


Por su parte, Iacopo Scaramuzzi, del Vatican Insider, informa:

El proceso sobre la divulgación de documentos vaticanos reservados («vatileaks») que acabaron en dos libros de Gianluigi Nuzzi («Vía Crucis») y de Emiliano Fittipaldi («Avaricia») comenzó hoy en el tribunal del Estado pontificio. Fueron rechazadas las dos instancias que presentaron los imputados, el proceso proseguirá la semana que viene, a partir del 30 de noviembre, con interrogatorios de los cinco imputados. Se prevé una conclusión rápida.

En la audiencia de hoy, que duró de las 10.45 a las 11.45 de la mañana, estaban presentes en el aula todos los imputados: el monseñor español Lucio Ángel Vallejo Balda, su colaborador Nicola Maio y Francesca Immacolata Chaouqui (ex-miembros de la comisión que a principios del Pontificado de Francisco, del 18 de julio de 2013 al 22 de mayo de 2014, llevó a cabo un monitoreo sobre la organización económica y administrativa de la Santa Sede, en vista de la reforma que impulsó el mismo Pontífice), imputados por «asociación criminal organizada» y por la divulgación de documentos reservados, además de los periodistas Nuzzi y Fitipaldi, que llegaron a pie juntos al Vaticano, quienes, según la acusación, «solicitaban y ejercían presiones, sobre todo sobre Vallejo Balda, para obtener documentos y noticias reservados». Los imputados iban acompañados por sus respectivos abogados: Emanuela Bellardini (de Vallejo Balda), Agnese Camilli (de Chaouqui), Rita Claudia Baffioni (de Nicola Maio), Lucia Musso (abogada de confianza de Fittipaldi) y Roberto Palombi (de confianza de Nuzzi, aunque este último pidió tener un segundo abogado). A partir del lunes, cuando el Papa todavía estará en la República Centroafricana, comenzarán los interrogatorios por la mañana y, si es necesario, continuarán por la tarde. Comenzará el religioso español, cercano al Opus Dei, y después seguirá Chaouqui. Los interrogatorios durante toda la semana.

Los imputados presentaron dos instancias durante esta primera audiencia, pero ambas fueron rechazadas por el tribunal que preside Giuseppe Dalla Torre: la que presentó mons. Vallejo Balda fue que le concedieran más tiempo a la defensa; Fitipaldi, por su parte, pidió que se anularan las imputaciones debido a su indeterminación en el decreto con el que fue citado. «Decidí comparecer en esta audiencia por el respeto debido hacia este tribunal que consideró deber citarme», dijo el periodista del diario italiano «L’Espresso» en una declaración en aula. «Pero, al comparecer, considero deber expresar sobre todo mi incredulidad al encontrarme como imputado frente a una autoridad judicial diferente de la de mi país, a pesar de haber escrito y publicado en Italia el libro por el que se pretende incriminarme». Fittipaldi contestó la «indeterminación completamente inaceptable» de la acusación y presentó una excepción. El Promotor de Justicia, en la persona del prof Roberto Zannotti, asistente del titular, Gian Pietro Milano, que también estaba presente pero permaneció en silencio, respondió indicando que la imputación no se relaciona «con la publicación» y que el proceso no pretende «conculcar la libertad de prensa», sino que «el imputado fue llamado para responder sobre la conducta de la actividad desempeñada para obtener las noticias y los documentos publicados». El tribunal presidido por Giuseppe Dalla Torre, después de una consulta de consejo que duró tres cuartos de hora (de las 10.58 a las 11.41), rechazó la instancia. El sábado a las 12.30 es el plazo para la presentación de las pruebas.

Se prevé que el proceso dure poco. A los periodistas presentes, mons. Vallejo Balda indicó que «el Papa quiere apurarse». «Estoy bien, está muy bien, como ven», indicó el religioso, que fue secretario de la Prefectura de Asuntos Económicos y ahora es secretario del Revisor General. «Me tratan muy bien», insistió Vallejo Balda. «Estoy tranquilo, aquí me protegen». Hablando con los periodistas sobre el proceso, Nuzzi dijo «no somos mártires, somos periodistas y cronistas», y subrayó que la justicia vaticana es «demasiado rápida». Fittipaldi, por su parte, dijo a los periodistas presentes que hoy es la primera vez que entra al Vaticano. Durante el proceso no se saludaron Francesca Chaouqui (que está embarazada) y mons. Vallejo Balda, pero este último se acercó a su ex-colaborador, además de imputado, para tranquilizarlo. Durante una agitada conferencia de prensa en la Sala de prensa vaticana, que ofrecieron los ocho periodistas que, en nombre de toda la prensa acreditada ante la Santa Sede, siguieron la primera audiencia, intervino también el vocero vaticano, el padre Federico Lombardi, para precisar una noticia incorrecta, es decir que el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin (y no su predecesor Tarcisio Bertone), que no participó en la audiencia de hoy, es «parte lesa» (y no parte civil) en el proceso.(También Repubblica, ANSA y aciprensa)