viernes, 30 de enero de 2015

01:23:00
WASHINGTON D.C., 30 de enero.- El ex secretario de Estado y figura dominante de la diplomacia de Estados Unidos, Henry Kissinger, acudió ayer al Congreso para discutir los desafíos en seguridad global, pero fue recibido por manifestantes que pidieron que lo detengan por crímenes de guerra en Chile, Vietnam y Camboya.

“Arresten a Kissinger por crímenes de guerra”, señalaba una banderola colocada por manifestantes del grupo pacifista “Code Pink” (Código Rosa).

Cuando manifestantes del grupo "Code Pink" increparon al político nonagenario, el Senador John McCain (foto de la derecha) enfureció (went ballistic, escribe Sophia Rosenbaum en el New York Post) y los llamó "escoria". (AP)

Un puñado de integrantes de ese grupo corearon además esa misma consigna durante el comienzo de la audiencia de la Comisión de Servicios Armados del Senado, hostilizando a los senadores, a Kissinger, y a los otros dos exsecretarios de estado invitados a la sesión, Madeleine Albright y George Shultz.


La irrupción del grupo pacifista enojó al senador John McCain, presidente de la comisión de asuntos militares del Senado, quien intentó tomar el control de la situación y se refirió a uno de los manifestantes tildándolo de “escoria”.

Después que se restableció el orden y cuando Kissinger comenzaba su intervención, una mujer demandó que el ex funcionario de Estados Unidos fuese arrestado porque él “coordinó la masacre en Vietnam, Camboya y Laos”.

La mujer también el también afirmó que Kissinger fue el principal arquitecto del golpe de estado de 1973 en Chile.

“He sido miembro de este comité por muchos años, y nunca vi nada tan vergonzoso, irritante y despreciable como esta última manifestación que acaba de ocurrir”, reaccionó McCain.

Cuando uno de los manifestantes continuó, el senador se mostró aún más molesto. “Va a tener que callarse o haré que lo arresten”, dijo, y replicó “sal de aquí, escoria”.

Kissinger es un blanco frecuente de protestas, acusado de varios crímenes, incluyendo la participación en el bombardeo secreto de Camboya, mientras servía en la gestión del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon.

McCain, quien fue prisionero de guerra en Vietnam, tiene estrechos nexos personales con Kissinger, y se disculpó “profusamente” por los ataques de los manifestantes. (AFP)