jueves, 31 de julio de 2014

14:56:00
MORELIA, Michoacán, 31 de julio.- Un fiscal de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), de la PGR emitió un citatorio formal para que Rodrigo Vallejo Mora El Gerber, hijo del ex Gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, comparezca ante el Ministerio Público Federal, orden que ya fue notificada al propio Rodrigo.

Ello, luego de que el hijo del ex Mandatario negara a un medio local de Michoacán que ya había sido citado por la Procuraduría General de la República (PGR). Sin embargo, luego Vallejo reconoció a través de su cuenta de Facebook que ya había sido notificado de dicho citatorio, por lo que afirmó que está dispuesto a acatar el mandamiento judicial.


En su mensaje en la red social aseveró que fue forzado y amenazado de muerte para que se reuniera con el líder del grupo delictivo Los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, tal y como lo muestra un vídeo recientemente difundido. Además, mencionó que se presentará con puntualidad a donde lo requieran y ahí llevará pruebas de que fue forzado a reunirse con dicho líder criminal. Cosa que, anoche, no había ocurrido.

“Como lo he dado a conocer, me presentaré a declarar con toda puntualidad ante las autoridades acatando el citatorio que ha emitido la PGR. Ahí expondré los hechos tal y como sucedieron y presentarles las pruebas que acreditan que la reunión a la que los delincuentes me forzaron a asistir fue en contra de mi voluntad, tal y como en todo momento he sostenido y como se lo he hecho saber a mi propia familia”.

La PGR no precisó en qué calidad se citó a declarar al hijo del ex Mandatario, es decir, si se presentará como testigo, presentado o detenido.

La asistencia de Vallejo Mora al Ministerio Público Federal aún es incierta, pero fuentes de la PGR manifestaron que se prevé que en las próximas horas rinda su declaración posiblemente en la Ciudad de México. Aunque, explicaron, no existe un tiempo perentorio para que lo haga. De no presentarse se le notificará nuevamente y si no acata el citatorio, será forzado a que se presente ante el MP.

Cabe destacar que hubo una confusión sobre la declaración ministerial de Rodrigo Vallejo, ya que en una entrevista que concedió el Procurador Jesús Murillo Karam, la noche del martes, afirmó “se está trayendo para que declare”.

Los presuntos nexos


La sombra de su presunta relación con el crimen organizado no es nueva. Rodrigo Vallejo Mora, cuyo alias es El Gerber, ha sido visto con criminales del grupo que opera en Michoacán y no sólo con Servando Gómez Martínez, La Tuta, como lo mostró un vídeo difundido recientemente.

Testimonios recabados confirmaron que en varias ocasiones Vallejo Mora acudió a prestigiados restaurantes en Morelia, Michoacán, en compañía de personajes relacionados al crimen organizado. En noviembre del año pasado el hijo de Vallejo Figueroa festejó su cumpleaños en un lugar ubicado en el Boulevard García de León. A donde acudió con reconocidos criminales, entre ellos uno apodado La Borrega, quien unos días después de esta reunión fue asesinado en el municipio de Apatzingán.

En octubre del año pasado, la senadora Luisa María Calderón, Cocoa, acusó que uno de los hijos del Gobernador estaba involucrado con la delincuencia organizada, ante lo cual Fausto Vallejo acusó a la legisladora de “estar enferma del alma” y agregó que presentaría una denuncia en su contra. El ex Mandatario reiteró que en su familia no hay criminales.

Otras denuncias se han dado a través de la página Valor por Michoacán, en la cual revelaron que en julio del 2009 elementos de la Policía Federal detuvieron en Michoacán a Arnoldo Rueda Medina, alias La Minsa, considerado uno de los principales operadores del grupo criminal La Familia Michoacana. Sin embargo, éste no iba solo, sino acompañado por Rodrigo Vallejo Mora quien, afirman, es su amigo. A Rodrigo lo dejaron libre.

En el mismo portal detallan, también, que el hijo del ex Gobernador viaja armado, cobraba derecho de piso y realizaba fiestas privadas en la Casa de Gobierno, acusaciones que no han sido confirmadas por la autoridad federal. (El Economista)