sábado, 29 de marzo de 2014

19:05:00
TABASCO, México, 29 de marzo.- El gobernador Arturo Núñez dio un ultimátum a los policías para que regresen a sus labores y, a quienes no lo hagan, se les despedirá y se lanzará una convocatoria para que jóvenes de entre 18 y 28 años se alisten como agentes.

El gobernador llama a policías en paro a regresar a sus labores normales (foto: Comunicación Social Tabasco)

El mandatario estatal leyó un posicionamiento en Palacio de Gobierno en relación al conflicto policiaco que hoy ajustó 14 días, en el que reiteró que el paro laboral es “ilegal” y llamó a los uniformados para que se presenten a trabajar, pues de ninguna forma, advirtió, “vamos a permitir que se siga vulnerando la seguridad de los tabasqueños”.

“Todo tiene un límite en el marco de la ley”, señaló, y agregó que una vez que los agentes se reintegren a sus labores, su gobierno seguirá abierto al diálogo para mejorar sus condiciones laborales y de seguridad social, con ausencia “de cualquier tipo de injerencia política indebida”.

“A quienes no acudan al llamado, les informo que se desahogarán los procedimientos administrativos y laborales correspondientes para concluir con la relación de trabajo, por faltar de manera injustificada a desempeñar las actividades para las que en su momento fueron contratados”, anunció Núñez.

Y convocó a los jóvenes, hombres y mujeres de entre 18 y 28 años, con estudios mínimos de bachillerato terminado y con ganas de servir a Tabasco, a que, conforme a la convocatoria próxima a publicarse, “se inscriban en el proceso de selección para ser parte del nuevo rostro de la policial estatal”.

“Vamos a seguir con el proceso de reforma policial, el cual se enmarca en los esfuerzos que se están realizando en todo el país dentro del Sistema Nacional de Seguridad Pública, para contar con una Policía Acreditable, consistente en una policía profesional, más confiable, mejor equipada, con un alto sentido ético, con vocación de servicio, sujeta a controles de confianza y con horarios homologados (de 24 x 24)”, manifestó.

Detalló que en 14 días de paro, su secretario de Gobierno, César Raúl Ojeda Zubieta, ha acudido a siete reuniones para atender sus demandas laborales, sin embargo, no se ha podido avanzar por los constantes cambios de interlocutores y demandas, lo que refleja que su principal petición “no está relacionada de ninguna manera con el mejoramiento de las condiciones de trabajo de todos los policías, sino con el apoderamiento de la corporación por unos cuantos”.

Recordó que, desde un principio, dijo que su gobierno está consciente de la necesidad de mejorar las condiciones no sólo de trabajo, sino de vida de los policías, y es precisamente por este compromiso, “que creemos que el gobierno no puede ceder ante la intransigencia y el chantaje”, resaltó.

“La seguridad de la población no puede seguir siendo rehén de un grupo de policías que anteponen sus intereses personales a su responsabilidad pública en el cuidado de los tabasqueños”, señaló.

Destacó que diversos sectores de la sociedad con quienes se ha reunido en los últimos días, le han expresado su respaldo para continuar con las acciones para contar con mejores cuerpos policiacos, y agradeció su valor y lealtad a los policías que se mantienen activos, así como al gobierno federal por su respaldo para garantizar la seguridad pública.

El último encuentro entre líderes de los policías paristas  el gobierno ocurrió ayer viernes por la noche, luego de la que sostuvieron el jueves que concluyó al filo de la medianoche.

Los representantes de los uniformados se levantaron de la mesa y exigieron la presencia del gobernador Arturo Núñez para reanudar el diálogo.

El gobierno se había comprometido analizar un aumento salarial importante, lo mismo que en prestaciones como vales de despensa y apoyo para comida, sin embargo, “se echó para atrás” y dijo que el ajuste se haría hasta mayo como cada año, denunciaron los policías.

El secretario de Gobierno, Raúl Ojeda, informó que tras los avances del jueves y la noche del viernes, los policías llegaron en una posición “intransigente” y exigieron 100 por ciento de aumento salarial y en prestaciones, lo que no es posible por las menguadas finanzas públicas.

Isabelino León, uno de los líderes de los policías inconformes, dijo que están dispuestos a regresar al trabajo pero con mejor salario, pues la mayoría de los uniformados del país ganan entre 16 y 18 mil pesos mensuales, y los de Tabasco entre 6 y 8 mil pesos. (Armando Guzmán para Proceso)