domingo, 2 de febrero de 2014

22:03:00
SAN SALVADOR, El Salvador, 2 de febrero.- La izquierda en el poder en El Salvador encabeza con un 49.20% la elección presidencial frente a un 38.98% de la derecha, según el escrutinio del 25% de las actas electorales, informó este domingo el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

El candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Salvador Sánchez Cerén, arañaba con una diferencia de 25,000 votos respecto a su adversario, Norman Quijano, del partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena), la posibilidad de ganar en primera ronda, para lo que necesita un 50% de los sufragios, en el primer informe preliminar, según la página del TSE.

Salvador Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, aventaja en la elección presidencial en El Salvador.

Si ninguno de los candidatos obtiene el 50% más uno de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 9 de marzo con los dos más votados.


Las votaciones comenzaron a las 07:00 horas (local) y la jornada transcurrió en un ambiente de tranquilidad, sin incidentes ni anomalías de gravedad, coincidieron autoridades, partidos, candidatos y observadores.

El TSE instaló un total de 10,446 urnas en 1.593 centros de votación en todo el país.

El proceso incluyó las novedades del voto residencial en los 262 municipios del país, tras una implementación gradual desde 2006, y del voto desde el exterior, por la vía postal, para el que sólo se inscribieron 10,337 electores, una cifra ínfima en comparación con los tres millones de salvadoreños que viven en el extranjero.

El Salvador es uno de los países más violentos del mundo con un elevado índice de criminalidad. Al mismo tiempo su economía está debilitada por un magro crecimiento que ha condenado a la emigración a buena parte de su población.

Sánchez Cerén, de 69 años y quien aspira a convertirse en el primer exguerrillero en llegar a la presidencia, prometió durante esta jornada formar "un gobierno abierto con la participación de diferentes sectores" y mantener las políticas sociales del presidente saliente.

Quijano, de 67 años, ha prometido trabajar para conseguir "más seguridad y más empleo" y, especialmente, se propone aplicar "mano dura" contra los delincuentes.

Al futuro mandatario, que asumirá el 1 de junio, le espera el desafío de lidiar con las pandillas, que pese a que mantienen desde marzo de 2012 una tregua que redujo los homicidios de 14 a 6.8 por día, extorsionan y controlan barrios enteros. (CNN)