sábado, 21 de diciembre de 2013

diciembre 21, 2013
CUBA, 21 de diciembre.- El presidente Raúl Castro aseguró este sábado que los cubanos de todas las generaciones preservarán la "obra de la revolución", en un discurso en que ofreció diálogo a Estados Unidos pero preservando la independencia y el sistema político vigente en la isla.

Barack Obama saludó a Raúl Castro durante el funeral de Nelson Mandela.

"Ni nosotros, la llamada generación histórica de la revolución, ni las nuevas generaciones, permitiremos que se pierda la obra de la revolución", dijo Castro, de 82 años, al clausurar la segunda sesión anual del Parlamento.

El mandatario, que el 10 de diciembre pasado protagonizó un histórico apretón de manos con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en Sudáfrica, ofreció a Washington un diálogo respetuoso preservando la independencia y el sistema político de Cuba o "de lo contrario estamos dispuestos a soportar otros 55 años en la misma situación".

"No reclamamos a Estados Unidos que cambie su sistema político y social, ni aceptamos negociar el nuestro", enfatizó.

Cuba y Estados Unidos no tienen relaciones diplomáticas desde 1961 y sostienen un enconado diferendo político.

"Si realmente deseamos avanzar en las relaciones bilaterales, tendremos que aprender a respetar mutuamente nuestras diferencias y acostumbrarnos a convivir pacíficamente con ellas", dijo.

Castro rechazó los apremios que recibe de muchos sectores dentro y fuera de Cuba para acelerar las reformas económicas que lleva adelante "sin prisas, pero sin pausas" para "actualizar" el agotado modelo económico de estilo soviético.

"No ignoramos que quienes nos apremian a acelerar el paso nos empujan al fracaso, a la desunión y a dañar la confianza y el apoyo del pueblo en la construcción del socialismo", advirtió Castro.

El mandatario recordó que "no pocas experiencias registra la historia acerca de los nefastos resultados que ocasiona violentar el ritmo y saltarse etapas lo cual, irremisiblemente, en lugar de adelantar en la materialización de un programa conduce al retroceso y la derrota".

"Nunca admitiremos en la Cuba revolucionaria terapias de choque como las que estamos viendo en la rica y llamada culta Europa, que sumirían al país en un clima de división e inestabilidad que sirva de pretexto para aventuras intervencionistas contra la nación", aseguró.

Castro informó, además, que el Consejo de Ministros aprobó una política para "perfeccionar" la inversión extranjera en el país, la que se plasmará en una nueva legislación que el gobierno someterá al Parlamento en una sesión extraordinaria en marzo próximo, pero no dio detalles sobre la misma.

La legislación sobre inversión extranjera vigente data de 1995, y en ella se prevé inversiones extranjeras en asociación con el Estado cubano, en función de aportar capital, tecnología y mercado, de los que Cuba carece.

Sobre la deuda externa y recientes procesos de negociación con acreedores, en los cuales México y Rusia condonaron parte importante de las obligaciones de la isla, Castro dijo que "se continuó cumpliendo estrictamente con las obligaciones financieras asumidas".

"A ello también contribuyó el avance significativo obtenido en diferentes procesos de restructuración de la deuda, todo lo cual propicia que la credibilidad internacional de la economía cubana prosiga su ascenso paulatino y seguro", dijo.

Refirió que para 2014 la isla prevé un moderado crecimiento de la economía de 2.2 por ciento, debido a pronósticos de baja de los precios internacionales de sus principales productos de exportación, como el níquel y el azúcar, así como el alza de las cotizaciones de los alimentos que la isla importa.

Castro precisó que esa proyección de 2.2 por ciento de aumento en el Producto Interno Bruto "no nos satisface en lo absoluto". (AFP)

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