lunes, 25 de noviembre de 2013

14:56:00
CIUDAD DEL VATICANO, 25 de noviembre.- Francisco y Putin subrayaron juntos «la urgencia de hacer cesar la violencia y de hacer llegar la ayuda humanitaria necesaria a la población, así como favorecer iniciativas concretas para una solución pacífica del conflicto sirio, que privilegie la vía de la negociación y que involucre a los diferentes actores étnicos y religiosos [de la sociedad], reconociendo su imprescindible papel». Lo indicó el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.

El líder ruso Putin ha donado al Papa Bergoglio un icono de Nuestra Señora de Vladímir, uno de los más venerados por la Iglesia Ortodoxa. Después de la señal de la cruz, siguiendo el ritual ortodoxo, Putin se inclinó para besar el icono y fue inmediatamente imitado por Francisco. (clic a las imágenes de ansa)


El presidente ruso, Vladimir Putin, llegó al Vaticano a las 17.35. Se encontró con Papa Francisco en la Sala de la Biblioteca del Palacio apostólico durante una entrevista privada que duró alrededor de 35 minutos, con el apoyo de dos intérpretes. El mandatario (que fue recibido en 2000 y en 2003 por Juan Pablo II, y por Benedicto XVI en 2007) llegó con a la Santa Sede con una potente escolta, que atravesó en silencio las calles de Roma. Al final del encuentro con el Papa Bergoglio, Putin, en compañía de los ministros rusos Sergei Lavrov y Sergei Shoigu, y del viceprimer ministro Arkady Dvorkovich, se reunió con el Secretario de Estado, monseñor Pietro Parolin.


El argumento más importante del encuentro, según refiere una nota de la Santa Sede, fue justamente la situación en Siria. Lombardi indicó que «el presidente Putin expresó su agradecimiento por la carta que le había enviado el Santo Padre en ocasión del G20 de San Petersburgo», en la que Bergoglio defendió la vía pacífica y diplomática en contra de la intervención militar occidental en el país devastado por la guerra.




Además, durante la cordial conversación, Putin y Bergoglio también afrontaron el tema de la situación crítica de los cristianos en algunas regiones del mundo. El presidente Putin llevó a Bergoglio los saludos del Patriarca de Moscú, Kirill (Cirilo), líder de la Iglesia ortodoxa rusa. Pero no hubo, según indicó Lombardi, ninguna invitación por su parte para que visitara el gran país euro-asiático, aunque, puntializó el vocero de la Santa Sede, «nadie se la esperaba».

Después del encuentro privado, el Papa Francisco y Vladimir Putin intercambiaron presentes. El Papa le regaló un mosaico con un paisaje de los Jardines Vaticanos. El presidente ruso, por su parte, le ofreció un icono de la Virgen de Vladímir, una de las imágenes más veneradas por la Iglesia ortodoxa. Mientras el Papa se alejaba de la mesita en la que se dejan los regalos, Putin lo detuvo para preguntarle: «¿Le gusta el icono?». Bergoglio respondió afirmativamente. Después Putin se persignó a la manera ortodoxa y besó el icono mariano; el Papa siguió su gesto. (Vatican Insider)

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