jueves, 26 de septiembre de 2013

19:22:00
CHILE, 26 de septiembre.- Buscando mejorar su imagen, Sebastián Piñera confirmó este jueves el cierre de la insultante cárcel de lujo para militares asesinos y torturadores, el Penal Cordillera en la comuna precordillerana de Peñalolén.


Los diez criminales, todos militares en retiro, irán a un reclusorio segregado pero menos ofensivo, el centro penitenciario Punta Peuco.

El mandatario argumentó su decisión en la igualdad ante la ley, la seguridad de los internos y el aportar a un trabajo más eficiente de Gendarmería, institución que estará a cargo del traslado “en el momento oportuno”.

“De esta forma estamos satisfaciendo esos tres principios, que son principios que deben regir en todos los actos y acciones del gobierno”, indicó Piñera en una breve declaración.

La decisión fue adoptada luego que se conocieran nuevos informes que constataron los lujos y beneficios que gozan los militares en retiro que allí cumplen condenas por horrendas violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Otro informe hablaba de que Punta Peuco no contaría con espacio suficiente para recibir más internos, sin embargo, Piñera recalcó que “por su puesto que el gobierno al tomar esta decisión ha tomado en cuenta las disponibilidades y las capacidades del Centro Penitenciario Punta Peuco y ese centro tiene todas las facilidades y todas las capacidades para recibir a los diez reclusos o internos que hoy día están en el Centro Penitenciario Cordillera”.

El cierre lo precipitó una entrevista que dio el ex general Manuel Contreras, asegurando que no hubo desaparecvidos y otras absurdas mentiras, justificando sus crímenes mientras fue jefe de la desaparecida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), organismo represor que ejecutó una serie de crímenes de lesa humanidad, entre estos los asesinatos del militar constitucionalista Carlos Prats y Orlando Letelier. (Enrique Gutiérrez para La Jornada)

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