viernes, 2 de agosto de 2013

19:50:00
Pedro Echeverría V.

1. Cuando una gente miserable se roba un pan o una cartera y lo detienen se va con todos sus huesos a la cárcel, pero si un presidente o régimen político con sus programas erróneos o irresponsables destruye la economía de un país, lo hacen más miserable o provoca decenas de miles de muertos, no pasa nada. En 1993 se firmó, de manera irresponsable, el Tratado de Libre Comercio (TLC) que llevó al pueblo de México a mayor miseria, desempleo y hambre y los salinistas siguen gobernando. Zedillo, Fox y Calderón siguieron aplicando el TLC y la miseria se hizo más grande; nadie fue castigado. En septiembre se busca aprobar la privatización del petróleo y si esa política demuestra que es errónea porque el pueblo sigue en la miseria, pues tampoco pasará nada.

2. Petróleos Mexicanos (Pemex) se convertirá en “punta de lanza de la innovación a nivel mundial”, aseguró su director Emilio Lozoya Austin. Dijo que con acciones como ésta se refrenda la voluntad del gobierno federal de fortalecer a la empresa como palanca de desarrollo e impulsora de otras industrias. Resaltó que Nacional Financiera y Pemex son socios en diversas iniciativas de fomento empresarial. Nafin brinda liquidez a proveedores de Pemex operando un promedio de 40 millones de pesos diarios. Nafin ofrece un “micrositio electrónico” informativo. A su vez, el titular de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo, reiteró que el gobierno de la República comprará más de 100 mil millones de pesos al año a pequeñas y medianas empresas.

3. Ignora el “junior” Lozoya que el petróleo sólo puede convertirse en “punta de lanza de innovación mundial” si es usado como instrumento de independencia política para el desarrollo nacional y no como una mercancía más controlada por los EEUU. Otras naciones como Venezuela, países árabes, han sabido usarlo como instrumento de presión adecuado de intercambio para evitar que los países imperialistas les impongan su mercado; el petróleo de México, por el contrario, le ha servido a los EEUU –por lo menos desde 1982- para chantajear y romper los bloques de países petroleros árabes. ¿Puede haber un país más solidario que Venezuela que en los 13 años del gobierno de Hugo Chávez usó su petróleo para apoyar a los países que más lo necesitan y que están enfrentados al imperialismo?

4. Uno de los peores problemas que pueden ocurrir en caso de que comiencen a fluir capitales extranjeros en petróleos es que el gobierno de Peña Nieto, los empresarios y los inversionistas protegidos, se dediquen a dilapidar capitales en obras suntuosas e innecesarias. ¿Puede olvidarse acaso el sexenio de López Portillo que ante la “abundancia” petrolera y de dineros que se obtuvo de su venta, se comenzaron a construir grandes y suntuosas plazas como las de Monterrey, Guadalajara, Culiacán, Toluca y muchas más obras que quedaron a medias porque llegó la crisis? Obras en las que justificaron grandes derroches y desfalcos. Por ello me preocupa que ahora se esté adelantando que el petróleo será “la punta de lanza a nivel mundial”.

5. Ninguna política petrolera, fiscal, financiera o de comunicación es justificable si no va directamente ligada a resolver los problemas de comida, de salud, de vivienda y de educación de los sectores ampliamente mayoritarios de la población. Después de resolver estos cuatro problemas básicos centrales en todo el país se puede pasar a otros; pero no se puede justificar que durante siglos se sigan sufriendo esos mismos problemas por el 70 por ciento de la población. Quizá en algunos países europeos no sean esos los problemas básicos a resolver, pero en México, América Latina, África, Asia, son los asuntos prioritarios desde hace muchos siglos. Cualquier política de reducción de la desigualdad, de distribución equitativa de la riqueza, debe ser bienvenida.

6. El día en que el pueblo mexicano esté convencido de que su gobierno y sus empresarios son gente honesta y con espíritu de servicio, con los ojos cerrados apoyará cualquier política que se instrumente; pero en el México en que es exactamente lo contrario: políticos y empresarios sólo viven para hacer negocios, explotar y acumular capitales particulares, el pueblo tiene que oponerse a cualquier política, aunque se prometa otra cosa. Existe una absoluta desconfianza en los partidos políticos: PRI, PAN; PRD y demás por todo lo que han hecho sólo en beneficio de ellos mismos. Por eso cuando los funcionarios y grandes empresarios hacen cuentas alegres pensando en la privatización hay que decirles que en vez de joder al pueblo es mejor que se jodan a su progenitora. (2/VIII/13)