martes, 5 de marzo de 2019

05:41:00
CARACAS, Venezuela, 5 de marzo de 2019.- El regreso del presidente interino Juan Guaidó a Venezuela parecía incierto, pero resultó un éxito. Aunque muchas fuentes aseguraban que se encontraba en Caracas, tal afirmación correspondía a una «cortina de humo» para desviar la atención sobre su detención. Pero pasadas las 12 del mediodía (hora local), el líder venezolano traspasó el punto de migración -en una imagen se le puede ver sonriendo a un funcionario mientras este comprueba su documentación- sin inconvenientes en el aeropuerto y apareció ante una multitud que le esperaba expectante.

Por las redes sociales se especulaba que el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, ubicado en el estado costero Vargas (centro norte de Venezuela), y cercano a Caracas, estaba repleto de tanquetas de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Pero ABC pudo constatar que apenas una veintena de funcionarios de la GNB, grupo antimotín de la Policía Nacional Bolivariana y el grupo de exterminio Faes, custodiaban los alrededores de la terminal aérea más importante del país.

Dentro de la zona de desembarque, pocos medios esperaban la llegada de Guaidó. Con recelo, la prensa aguardaba su llegada. Muchos medios de comunicación quedaron embarcados cuando el también presidente del Parlamento venezolano convocó a una caravana presidencial para salir de Caracas rumbo a la ayuda humanitaria que pasaría a Venezuela el pasado 23 de febrero. Una actividad sin éxito que terminó con disturbios en las fronteras venezolanas, con más de 300 heridos y seis muertos. Después emprendió una gira por varios países de Latinoamérica, tras la que ayer regresaba a Venezuela.

Apoyo diplomático

A las 12.20 del mediodía, Guaidó atravesaba la puerta de desembarque. Una multitud le recibió con gritos de júbilo y con orgullo. También se habían trasladado hasta allí los embajadores de Francia, España, Rumanía, Alemania y Países Bajos, entre otros, para escoltarle. «Estamos atendiendo una invitación para acompañar la llegada de Juan Guaidó. Intentando que sea sobre todo una llegada pacífica (...) Nosotros seguimos apostando porque los problemas de Venezuela los resuelvan los venezolanos entre sí de forma acordada y democrática. En ese papel vamos a intentar desde España y desde la UE apoyar para que sea un esfuerzo constructivo», declaró a ABC Jesús Silva Fernández, embajador de España en Venezuela, que permaneció en todo momento junto a Guaidó.



Flanquedo por el cuerpo diplomático y por los medios que daban cobertura, el presidente interino salió al exterior, donde otra multitud le esperaba. Los funcionarios que custodiaban la entrada del aeropuerto no hicieron ningún gesto para detener a Guaidó. Unos uniformados comentaban entre ellos que era conveniente para el joven opositor que quedara detenido, pero no pasó de ahí el comentario.

Guaidó se subió al techo de coche para saludar a la multitud y enarbolar la bandera de Venezuela, y después se trasladó a Caracas, donde se desarrollaba una concentración para recibirlo después de su gira. Una vez allí, donde fue recibido casi como un héroe, Guaidó se dirigió a la multitud, calificando como un éxito el haber logrado seguir reuniendo ayuda humanitaria durante su gira. Y subrayó que «a pesar de las amenazas» lanzadas por el régimen de Maduro, «no hay un ápice de miedo. Las amenazas no nos van a detener. Estamos más fuertes que nunca».

También se refirió a la jornada del 23 de febrero, en la que no se pudo lograr la entrada de ayuda humanitaria desde Colombia y Brasil. Y pidió detener a los miembros de los colectivos y de los presos a los que acusó de «crímenes de lesa humanidad» por haber masacrado a indígenas en la frontera. «Basta ya de impunidad», clamó.

Tras agradecer a los presidentes sudamericanos -Duque, Bolsonaro, Macri, Abdó, Moreno, Piñera, Varela, Vizcarra- la ayuda que le han ofrecido «para la lucha libertaria por y para Venezuela», el presidente interino, que no dejó de ser vitoreado durante su intervención, volvió a recordar los dos puntos principales de su hoja de ruta para lograr recuperar la democracia en Venezuela y sacar al usurpador, Nicolás Maduro, del poder: «La unión de todos los sectores -estudiantes, funcionarios, el parlamento, la Iglesia, mujeres, sindicatos-, no hay espacio para la división; y la movilización, para que la esperanza gane terreno».

Fuerzas Armadas

Una buena parte de ellos ya han mostrado su apoyo a Guaidó, y, otra, la de las Fuerzas Armadas, parece estar inclinándose cada vez más de su lado. «Las Fuerzas Armadas, ¿qué más van a esperar?, ya vieron como más de 700 oficiales están del lado de la constitución, y por ahí hay unos cínicos que están diciendo que es poco. El momento es ahora. Tenemos que generar el cambio en Venezuela», proclamó el presidente interino.

Guaidó desveló además su intención de reunirse hoy con los funcionarios públicos y los sindicatos, otro sector que vive «secuestrado» por el régimen y prometió realizar «un anuncio importante al país». Y volvió a convocar a los venezolanos a una nueva y masiva movilización el próximo sábado, 9 de marzo. «Toda Venezuela a las calles para lograr la libertad». (Ludmila Vinogradoff / Ymarú Rojas / ABC)

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