jueves, 21 de febrero de 2019

06:09:00
BERLÍN, 21 de febrero de 2019.- Un tribunal alemán ha condenado al fabricante de armas alemán Heckler & Koch a una multa de 3,7 millones de euros y a dos ex empleados que sin embargo no irán a prisión, por violar la ley que regula la venta de armas a países en conflicto con la exportación de fusiles a México. Otros tres ex empleados –dos de ellos directivos- fueron absueltos, según detalla el tribunal en un comunicado.

La sentencia de la Audiencia provincial de Stuttgart, que llega después de cerca de una década de proceso, se refiere en concreto a la venta a cuatro Estados de México de 4.700 rifles de asalto G36, pistolas y accesorios entre 2006 y 2009. Las armas fueron vendidas en los Estados de Guerrero, Chiapas, Jalisco y Chihuahua, zonas con restricciones en cuanto a exportaciones debido a la falta de garantías de respeto de derechos humanos y se sospecha que podrían haber acabado en manos de cárteles de la droga. Un total de 16 transacciones ilegales les habrían reportado 4,1 millones de euros. Los ex empleados, un jefe de ventas y una administrativa, han sido condenados a 22 y 17 meses de libertad condicional respectivamente.

El hermano de una de las víctimas de Ayotzinapa estuvo en el juicio.

“Tras diez meses de juicio, el interrogatorio a numerosos testigos y el examen de numerosos documentos, el tribunal regional concluye que el fabricante de armas exportó 4.219 rifles de asalto, dos pistolas y 1.759 cartuchos a México, donde fueron vendidos por la oficina de suministros central a los Estados de Jalisco, Chiapas, Chihuahua y Guerrero”, indica el tribunal alemán en la nota. Los jueces consideran que los condenados sabían que la información ofrecida por las autoridades mexicanas acerca del destino final de las armas no era fiable.

En el Estado de Guerrero, al sur de México es precisamente donde en 2014 desaparecieron 43 estudiantes de una escuela en el municipio de Iguala, en circunstancias aún por aclarar. Desde entonces, no han cesado las especulaciones sobre la posible utilización de las armas alemanas en la tragedia de los estudiantes. El tribunal alemán aclara sin embargo, que “el objeto del caso es exclusivamente la exportación ilegal de armas. Lo que pasara después con esas armas no es competencia de este tribunal”, explica por teléfono un portavoz desde Stuttgart.

La empresa condenada considera en un comunicado que el hecho de que no se condenara a ningún directivo “debería haber sido considerado” a la hora de emitir el veredicto. Heckler & Koch cree que los jueces no han tenido suficientemente en cuenta “la investigación y la plena cooperación” de la empresa, que asegura haber entregado a los investigadores un informe de 100 páginas sobre lo sucedido. Por último, explican que han realizado “cambios fundamentales para evitar indicentes lamentables en el futuro”. Heckler & Koch es una gran empresa de armamento con un beneficio de 200 millones anuales y que tiene su sede en Oberndorf am Neckar, en el Estado de Baden-Württemberg, al suroeste del país.

La sentencia de Heckler & Koch aterriza en un momento de intenso debate en Alemania sobre el cese de venta de armas a Arabia Saudí tras el asesinato del periodista crítico con el régimen, Jamal Ahmad Khashoggi. Socios europeos, entre ellos Reino Unido han expresado su malestar por considerar que el boicoteo alemán supone un freno para otros países con los que Alemania coopera en materia de Defensa. (Ana Carbajosa / El País)

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