jueves, 14 de febrero de 2019

04:13:00
LOS ANGELES, 14 de febrero de 2019.- Las mató, hace mucho tiempo y por docenas. Pero Samuel Little, ex boxeador y vagabundo, guardó tan bien sus recuerdos que pudo dibujar los retratos de varias de sus víctimas con una claridad heladora.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) acaba de publicar dieciséis bocetos de mujeres realizados por este hombre de 78 años, que puede ser uno de los peores asesinos en serie de los Estados Unidos, con la esperanza de poder identificarlos.

Samuel Little, que cumple cadena perpetua por el asesinato de tres mujeres, confesó en mayo de 2018 que en realidad cometió 90 asesinatos entre 1970 y 2005 en unos 15 estados, la mayoría de los cuales habían pasado desapercibidos.

Desde su confesión, el FBI ha podido confirmar su responsabilidad por la muerte de 40 personas, en su mayoría mujeres marginadas, a menudo prostitutas o drogadictas, más bien negras o hispanas.


Para los otros 50, el trabajo continúa. Y la policía federal cuenta con la memoria de Samuel Little para cerrar su caso.

Según el FBI, recuerda con gran precisión los nombres de sus víctimas (Alice, Mary-Ann, Linda...), sus edades, los lugares y circunstancias de los crímenes.

Para sus retratos, recordaba el color de los ojos, el pelo e incluso la cinta verde que uno de ellos llevaba el día del asesinato. O los pendientes rojos de otra mujer.

Pero no está muy claro en cuanto a las fechas, lo que complica los controles.

Clasificado

Si la policía puede confirmar su declaración, podría quitarle el triste historial al hombre considerado el peor asesino en serie del país, Gary Ridgway.

Este hombre también estaba matando prostitutas o fugitivos en las décadas de 1980 y 1990 en el estado de Washington (noroeste). Fue condenado por 49 de estos asesinatos y confesó 71, pero está vinculado a otras 20 desapariciones.

Samuel Little, un ex boxeador, mató a sus víctimas con golpes violentos o las estranguló antes de dejar sus cuerpos a un lado del camino o en vertederos.

Debido a la falta de heridas de bala o de cuchillo, muchos de sus homicidios habían sido clasificados como sobredosis, accidentes o causas naturales.

Arrestado docenas de veces por robo o violencia, su mortífera andadura sólo fue sospechada dos veces, a principios de la década de 1980. Y no fue hasta 2012 que las fuerzas de seguridad establecieron con certeza su responsabilidad por los asesinatos de tres mujeres en Los Ángeles a finales de la década de 1980.

Después de su condena, el FBI reabrió casos antiguos con un modus operandi similar.

En mayo de 2018, los investigadores visitaron a Samuel Little en la cárcel para entrevistarlo. Deseando ser trasladado a otra institución, aceptó cooperar. Y lo hizo más allá de las expectativas. (AFP)

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