sábado, 5 de enero de 2019

15:13:00
NUEVA YORK, 5 de enero de 2019.- "Parece que vamos a tener que construir un muro de acero, que es más caro". El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo este viernes esta declaración tras despedir sin acuerdo a los líderes demócratas del Congreso -la portavoz de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer- que acudieron a la Casa Blanca para intentar lograr una solución que ponga fin a la controversia por el cierre parcial del Gobierno.

Además, el presidente dijo estar "preparado" para que la parálisis presupuestaria dure más de un año. De hecho, los líderes demócratas aseguraron que Trump amenazó durante el encuentro con que el cierre se podría extender "meses o incluso años".

El de este viernes fue un segundo encuentro en el que ambas partes intentaron escenificar ante sus respectivos votantes sus intenciones de alcanzar un pacto que reabra la Administración, cerrada desde el 22 de diciembre tras la imposibilidad de consenso sobre la financiación del muro con México. 


Trump quiere emplear 5.600 millones de dólares para la polémica construcción en la frontera; una de sus promesas electorales a la que se niegan los demócratas. Tras la reunión, el presidente incluso amenazó con declarar una emergencia nacional para ordenar su construcción sin necesidad de la aprobación de fondos por el Congreso, informó Efe.

"Lo puedo hacer si quiero", dijo Trump en rueda de prensa. "Podemos declarar una emergencia nacional y construirlo muy rápidamente. (...) No lo he hecho, pero quizás lo haga. Pero si podemos hacerlo a través de una negociación, lo vamos a intentar", argumentó.El mandatario estadounidense confirmó que se reunirá durante el fin de semana con su gabinete para trabajar.

A la salida de la Casa Blanca, Schumer sólo alcanzó a declarar que "hemos pedido al presidente que no convierta a los funcionarios en rehenes de esta situación", en referencia a los 800.000 empleados del Gobierno que permanecen sin trabajar como consecuencia del caos administrativo en Washington.
Ante la dificultad de acercar ambas posturas, Trump y los demócratas, Pelosi y Schumer, podrían acordar intercambiar el controvertido proyecto de construcción para blindar la frontera, por una medida de protección para los jóvenes indocumentados -aprobada por el ex presidente Barack Obama-, ante lo imposible de lograr una reforma migratoria completa, una ley que Trump siempre ha querido derogar.

El congresista republicano de California, Kevin McCarthy, líder conservador de la Cámara Baja, que también acudió ayer a la cita, se mostró optimista diciendo que "podemos encontrar puntos en común". "Estoy dispuesto a hablar", aseguró McCarthy antes de encontrarse con el presidente.

El apagón del Ejecutivo de EEUU limita también las funciones de las agencias federales y el sistema judicial y, de no hallar un acuerdo en los próximos días, también afectaría a la economía. El principal problema es que ambas partes quieren llegar a un acuerdo que les beneficie de cara a sus electores. Trump se siente obligado a cumplir su promesa -pieza central de la campaña política que le llevó a la Casa Blanca-; mientras, Nancy Pelosi y Chuck Schumer tienen que demostrar a los votantes demócratas no sólo que son capaces de frenar al presidente, sino que también pueden hacer que Washignton vuelva a funcionar de la manera que ellos quieren.

Este jueves, tras la inauguración de la nueva sesión del Congreso, Pelosi consiguió aprobar dos medidas para volver a abrir el Gobierno sin otorgar los fondos reclamados por Trump para el muro. "No vamos a construir un muro", aseguró. "Un muro es una inmoralidad entre países. Es una forma de pensar antigua, no es rentable", dijo, argumentando que el dinero estaría mejor invertido en otro tipo de herramientas que aseguren el control fronterizo.

Pelosi quería poner de manifiesto la intransigencia del presidente Trump, quien había prometido que vetaría la iniciativa. Esta maniobra política ya ha conseguido el apoyo en el Senado de ambos partidos para abrir las agencias cerradas y mantenerlas hasta el próximo 30 de septiembre, último día del año fiscal.

Además, los congresistas aprobaron un proyecto de ley para financiar el Departamento de Seguridad Nacional hasta el 8 de febrero. (Marta Torres / El Mundo)

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