domingo, 2 de diciembre de 2018

03:41:00
MÉXICO, 2 de diciembre.- El Ejército y la Marina, previa capacitación para el respeto de los derechos humanos, y mediante la aplicación de protocolos para el uso de la fuerza, pueden ser las instituciones fundamentales para garantizar la seguridad nacional, la seguridad interior y la seguridad pública, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador.


El mandatario enumeró las virtudes de las Fuerzas Armadas, entre ellas su unidad, disciplina y lealtad, así como su falta de ambición por el poder económico y político. Resaltó que en sus filas no se han formado minorías corrompidas ni se sabe de militares que formen parte de la oligarquía, y aseguró que cuentan con el respaldo de la opinión pública. 

En el mensaje a la nación que pronunció después de tomar protesta, López Obrador defendió su propuesta de crear una Guardia Nacional, que significaría “replantear el papel de las Fuerzas Armadas ante la inoperancia de las corporaciones policiales”.

Reconoció que es un tema polémico, pero, dijo, “tengo la obligación de expresar mi punto de vista con realismo y argumentos”.

Expuso primero que la Policía Federal, “creada hace 20 años para suplir la labor de las Fuerzas Armadas en el combate a la delincuencia”, es ahora un agrupamiento de apenas 20 mil efectivos, carentes de disciplina, capacitación y profesionalismo.

Respecto de los agentes ministeriales y los cuerpos policiales estatales y municipales, señaló sin generalizar que muchos están movidos por la corrupción y su descomposición los pone bajo el dominio de la delincuencia. “El ciudadano mexicano en la actualidad está en estado de indefensión. No tenemos policías para cuidar a los ciudadanos”, alertó.

Recordó que solicitó al Congreso, con carácter urgente, aprobar una reforma constitucional que le permita crear una Guardia Nacional, integrada por la Policía Militar, la Policía Naval y la Policía Federal, con el fin de realizar funciones de seguridad pública con pleno respeto a los derechos humanos.

En ese contexto, destacó que las Fuerzas Armadas están entre las mejores instituciones de México.

“El Ejército Mexicano se constituyó en 1913 para enfrentar al gobierno usurpador de Victoriano Huerta. Se trata de un Ejército revolucionario, surgido del pueblo y que desde entonces ha experimentado pocos quiebres en su unidad y disciplina.

“La última rebelión militar fue la del general Saturnino Cedillo, en 1938-1939 y nunca el Ejército Mexicano ha dado un golpe de Estado a una autoridad civil. Su lealtad al gobierno y su falta de ambición por el poder económico y político tiene en buena medida su explicación, entre otros factores, en que el Ejército Mexicano no es un agrupamiento elitista, sino que siempre se ha nutrido del pueblo raso. El soldado es pueblo uniformado.

Reconoció que no todos los militares han ostentado comportamientos intachables y que el Ejército ha participado en actos de represión por órdenes de autoridades civiles.

Pero, argumentó, “en nuestros institutos castrenses no se han formado minorías corrompidas, como sucede en otros ámbitos del poder, y a diferencia de lo que ocurre en otros países, en México no se sabe de militares que formen parte de la oligarquía”.

“Además, es un hecho que el Ejército cuenta con respaldo de la opinión pública, es una institución que a lo largo de su historia ha mantenido su profesionalismo y ha sido eficaz, sin duda, en tareas de auxilio a la población en casos de desastre, en terremotos, inundaciones, huracanes, y ha prestado otros servicios a la comunidad.

“Las Fuerzas Armadas han hecho escuelas, tienen universidades, centros de investigación, poseen disciplina y espíritu de cuerpo, han mantenido su vocación nacionalista, y esto es muy importante, y nunca han estado subordinadas a ninguna hegemonía o fuerza extranjera.

“Lo mismo puede decirse de la Secretaría de Marina, téngase en cuenta que esta dependencia se creó en 1940, cuando la original Secretaría de Guerra y Marina se dividió en dos instituciones.

“Así pues, el Ejército y la Marina pueden ser previa preparación y capacitación para el respeto de los derechos humanos, y mediante la aplicación de protocolos para el uso de la fuerza, las instituciones fundamentales para garantizar la seguridad nacional, la seguridad interior y la seguridad pública”.

Explicó que el Plan de Paz y Seguridad incluye la creación de 266 coordinaciones territoriales en el país y refrendó que todos los días, desde las seis de la mañana, presidirá en Palacio Nacional la reunión del Gabinete de Seguridad, en la cual se recibirá el parte o reporte de lo sucedido en las últimas 24 horas y se tomarán las medidas necesarias.

También ratificó el compromiso de que nunca dará la orden de reprimir al pueblo ni será cómplice o encubridor de eventuales violaciones a los derechos humanos.

Previamente dijo que los 8 mil elementos del Estado Mayor que se destinaban a cuidar al presidente y los 3 mil 200 agentes de Gobernación, hasta ayer dedicados al espionaje, pasarán a formar parte de la Guardia Nacional. (Proceso)

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