jueves, 11 de octubre de 2018

19:04:00
Pedro Echeverría V.

1. En política nunca  se podrá adivinar lo que sucederá porque no se pueden calcular los problemas sociales. Lo que se hace es analizar las tendencias y a partir de ello adelantar juicios que pueden salir ciertos. En educación actúa un millón y medio de maestros hoy divididos en tres corrientes políticas/sindicales: a) la que domina hoy el Sindicato (el SNTE) encabezada por líderes espurios impuestos por el presidente Peña; b) la corriente que encabezó Ester Gordillo desde 1989, pero que al ser encarcelada quedó sin cabeza; c) la Coordinadora (la CNTE) que desde 1979 ha sido una radical oposición que durante años ha luchado ocupando las calles.

2.  En menos de dos meses pueden cambiar las cosas: a) que se desplomen los líderes impuestos por Peña y crezca la fuerza de Gordillo, b) que el presidente López Obrador convoque a una elección con urnas, c) que negocie López Obrador con alguna corriente y que, d) la CNTE siga aislándose en la oposición por no llegar a ningún acuerdo. Creo coincidir en mi aislamiento o sectarismo con la CNTE cansado de ver durante décadas muchas traiciones, pero a mí me parece que lo que hacemos no es política sindical sino ideología porque no hemos sabido diferenciar sindicato de partido. En aquel todos caben, en el partido sólo los que piensan igual o parecido.

3. Todos los mexicanos que piensan, analizan y son honestos, señalan que la educación en México debe cambiar profundamente; que ya basta que la educación mexicana siga ubicándose entre las más atrasadas del mundo en todos los campos. Sin duda, los culpables de esta situación son los distintos gobiernos de  la República, aunque es el sistema capitalista que explota y oprime el determinante. De 126 millones de habitantes, el 80 por ciento vive en la pobreza y la miseria; sus hijos acuden a la escuela sin desayuno, sin ánimo y perspectiva. ¿Qué educación puede desarrollarse en esas condiciones? Sólo valdría una transformación radical de la educación.

4. Cualquier reforma, revolución o cambio educativo sólo puede surgir de la mente y la experiencia de los maestros en servicio que piensan y luchan por esos cambios. No de la mente de todos los maestros que sólo cumplen en sus clases, menos de las autoridades y de los políticos siempre interesados en brincar a otros cargos. Yo trabajé como profesor 42 años en todos los niveles y en los diferentes lugares donde laboré me hice amigo de todos los profesores cuyo pensamiento e intereses eran muy variados: la inmensa mayoría se desempeñaba en su profesión como un trabajo salarial más obedeciendo el mandato superior.

5. En México hay 32 estados;  de éstos sólo domina totalmente la CNTE en cuatro: (Oaxaca, Michoacán, Chiapas y Guerrero); tiene fuerte presencia  en 12: (DF, Morelos, Zacatecas, Edomex, Tlaxcala, Veracruz, etcétera); influye en 20 y en 12 son pequeños núcleos casi sin presencia. La CNTE creció a partir de que se fundó en 1979, dirigió la gran batalla de masas de 1989, pero desde entonces sufrió cierto estancamiento durante los gobiernos del PRI de Salinas, Zedillo, de los panistas Fox, Calderón –con Esther Gordillo en la cabeza del SNTE- y del priísta Peña con ésta en la cárcel. Desapareció Gordillo, pero el control de los líderes espurios continuó totalmente.

6. Los maestros del país son pieza muy importante dentro del contexto social por su relación obligada con los estudiantes, padres de familia y la comunidad entera. Hasta los años sesenta –cuando aún los medios de transporte no se habían desarrollado ampliamente, el maestro que vivía en la población, desempeñaba la posición de líder social en las comunidades agrarias. En cada estado de la República en México hay entre 25 mil a 75 mil maestros de cada sección sindical del SNTE encargándose de los niños y en todo el país; están registrados un millón 600 mil maestros de preescolar, primaria, secundaria, normal, de Bellas Artes y del IPN. ¿Qué hará la CNTE? (11/X/18)

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