viernes, 3 de agosto de 2018

10:29:00
MADRID, 3 de agosto de 2018.- El diario británico The Guardian ha dado a conocer una exclusiva relacionada con la presunta implicación de una trabajadora de la embajada de Estados Unidos en Moscú en una trama de espionaje. La mujer, de nacionalidad rusa, fue contratada por el Servicio Secreto de su país y estaba bajo sospecha desde que se le practicó una comprobación de seguridad rutinaria por parte del Departamento de Estado estadounidense.

Un policía ruso patrulla la calle frente a la Embajada de EE. UU. en Moscú. (Kirill Kudryavtsev/AFP/Getty Images)

La investigación descubrió que la mujer, cuyo nombre se desconoce, tenía reuniones periódicas no autorizadas con miembros de la principal agencia de inteligencia rusa, el FSB. Un diplomático estadounidense ha comentado a la CNN que "los funcionarios de la embajada mantienen conversaciones periódicas con los agentes de inteligencia rusos, pero que ella les estaba proporcionando más información de la permitida".

La mujer tenía acceso a los sistemas de intranet y correo electrónico del Servicio Secreto, lo que le daba acceso a datos potencialmente sensibles, incluyendo las agendas del presidente y vicepresidente de Estados Unidos. Sin embargo, la investigación también destaca que la presunta espía "no tenía acceso a información altamente clasificada".

Asimismo, The Guardian informó que el Servicio Secreto intentó contener el escándalo dejándola ir cuando Rusia ordenó la expulsión de 750 miembros de la embajada estadounidense en el marco de la crisis diplomática generada por las acusaciones de interferencia de Moscú en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016. (El Mundo)

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