sábado, 25 de agosto de 2018

15:05:00
JACKSON HOLE, Wyoming, 25 de agosto de 2018.- Después de muchos años de esfuerzo por abrir los mercados, las medidas recientes de proteccionismo están afectando los vínculos comerciales y podrían impactar en las inversiones, aseguró Agustín Carstens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

“Las medidas recientes para revertir la globalización y retirarse al proteccionismo me alarman. Después de décadas de establecer reglas para liberalizar el comercio, estamos viendo movimientos para romper ese reglamento. Después de décadas de esforzarse por abrir mercados, estamos viendo intentos de cerrarlos. Después de décadas de aumentar la cooperación internacional, vemos una creciente confrontación internacional”, dijo Carstens en la reunión de banqueros centrales en Jackson Hole.

El gerente general del Banco de Pagos Internacionales, Agustín Carstens, emitió el sábado una fuerte crítica al creciente proteccionismo y un reproche poco sutil al uso de aranceles y a negociaciones comerciales del presidente estadounidense, Donald Trump, en busca de concesiones de China, México y otros países. (Bloomberg)

Carstens, quien dirige al BIS desde finales de 2017, destacó que al implementar prácticas de proteccionismo se corre el riesgo de desentrañar las interdependencias financieras que permiten y fomentan los vínculos comerciales y de inversión.

“Esto amenaza con desestabilizar los mercados financieros y acentuar el gasto de capital de las empresas, ya que los inversores se asustan y las condiciones financieras se vuelven más estrictas. Finalmente, estos riesgos reales y financieros podrían amplificarse mutuamente, creando una tormenta perfecta y exigiendo un precio aún más alto”, advirtió el exgobernador del Banco de México.

Carstens alertó que revertir la globalización pone en riesgo los beneficios económicos reales que se han producido a través de vínculos comerciales y de inversión más estrechos, lo que podría aumentar los precios, aumentar el desempleo y frenar el crecimiento.

Sobre la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos, el jefe del BIS dijo que los consumidores estadounidenses y sus exportaciones son los que recibirán el mayor impacto, además de crear fuertes presiones inflacionarias.

“Los aranceles podrían hacer subir los precios de los Estados Unidos, lo que posiblemente exigiría que la política monetaria reaccionara a través de incrementos más rápidos en los tipos de interés. Tal respuesta ampliaría la prima de la tasa de interés al resto del mundo y podría impulsar al dólar. Esto afectaría a los exportadores estadounidenses con doble golpe, y las economías de mercado emergentes con un triple golpe”, indicó.

En su discurso, Carstens pidió tomar en serio la dimensión internacional del proteccionismo y prestar más atención a la intersección de factores reales y financieros, pues al evaluar estos riesgos no se debe subestimar la posibilidad de que los riesgos reales y financieros se amplifiquen entre sí de maneras inesperadas. (Jassiel Valdemar / El Financiero)

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