lunes, 16 de julio de 2018

22:19:00
Señor López Obrador:

No, yo no voy a ser políticamente correcta. En estos momentos, periodistas, empresarios y líderes de opinión no lo quieren tocar ni con el pétalo de una rosa; unos por temor a su autoritarismo y el poder que le han dado los electores, y otros, porque siempre se han arrastrado con el presidente en turno. Yo no, yo le diré lo que pienso de usted.


Ha obtenido el cargo de presidente de una manera muy sucia. Sí, sucia, y podría decir asquerosa. Ahora se sonríe con el aún presidente Peña Nieto y le dice que lo respeta; agradece a los medios de comunicación masiva su neutralidad, les da la mano a los empresarios, ahora no habla mal de quienes lo criticaron y se muestra como un caballero. No, no lo es, nunca lo ha sido.

Para llegar al poder mintió, calumnió, ofendió, agravió, y lo peor, dividió a este país; sí, lo dividió en buenos y malos; los buenos, quienes lo siguieron y lo defendieron, los que lo adularon, los que le celebraron hasta sus flatulencias. Los malos, quienes no coincidimos con sus métodos, con sus discursos, con sus mentiras.

Ahora quiere una reconciliación; mire que conciliador resultó ser. Usted ya se está abrazando y arreglando con sus enemigos (a los que disfrazó de adversarios), sí, arreglando, y acá, en las calles, en las redes, en las mesas de los hogares aún los ciudadanos se siguen agrediendo, ofendiendo, calumniando. Voltee para atrás, ¿ya vio cómo sus legiones de odio golpearon en Puebla a una autoridad de la FEPADE y a militantes de otro partido diferente al suyo? Ahí, donde los resultados dicen que ganó otro partido diferente al suyo. Si gana no es fraude y si pierde hubo trampa.

Se hace llamar demócrata, no lo es. Un demócrata acepta las reglas de la democracia. Inventó un fraude en el 2006, un fraude que nunca pudo ni quiso probar. No respetó el voto de la mayoría, se proclamó presidente legitimo. Para mí no lo fue y no lo será nunca. Mintió para ser presidente.

Llamó a los presidentes Calderón y Peña Nieto corruptos, así los etiquetó durante sus seis años de gobierno. Ya dijo que no los va a investigar. ¿No fueron corruptos? ¿Dónde están sus firmes principios?

Ahora, quiere que todo el país se sume a su proyecto ¿Cuándo usted hizo eso? ¿Cuándo apoyó alguna buena propuesta de sus antecesores? Las hubo. Pide lo que nunca quiso hacer.

Llamó mafiosos a los empresarios con los que apenas se acaba de sentar para iniciar un programa de apoyo a jóvenes. ¿Son mafiosos? No, mintió.

Les dijo a sus seguidores que va a regresar la Constitución al estado que tenía en 1917. ¿Lo va a hacer? No. Mintió.

Dijo que revertiría la reforma energética por entreguista; les dijo a los mexicanos que con ella el petróleo ya no sería suyo, lo gritó a los cuatro vientos, con eso se ganó el mote de patriota. ¿La va a revertir? No, mintió.

Dijo que bajaría el precio de la gasolina, ¿lo va a hacer? No, mintió.

Llamó asesinos del pueblo al Ejército. Dijo que ellos fueron quienes cometieron el crimen de los 43 de Ayotzinapa. ¿Así fue? No, mintió.

Dijo que va a construir dos refinerías. ¿Lo va a hacer? Le otorgo el beneficio de la duda.

Dijo que va a acabar con la pobreza. ¿Lo va a hacer? No, mintió. Lo que va a hacer es darles dinero público para que se refleje en los indicadores de medición.

Dijo que ningún joven se quedará sin universidad, que no habrá exámenes de admisión y que todos podrán estudiar. ¿Lo va a hacer? No, mintió.

Dijo que va a cancelar el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México ¿Lo va a hacer? No, mintió.

Dijo que defenderá a México ante las humillaciones de Donald Trump. Hasta ahora su postura es de conciliación y respeto con él. Sí, de respeto y conciliación, como lo ha hecho el actual gobierno, a quien usted acusó de sumiso y agachón.

Me pregunto cómo reaccionará cuando ese piojo blanco vuelva a llamarnos basura humana.

Me pregunto qué le dirá por el trato que les da a los connacionales en su país. Espero una postura como la que le exigía al actual gobierno. No lo hará.

Dijo que acabará con la violencia de la delincuencia organizada, eso espero. Ellos no son sus adversarios ni le tienen miedo como ahora muchos políticos, periodistas y empresarios; son sus enemigos y le harán desvelarse durante noches enteras. Le harán ver una suerte que usted no conoce. Ya no serán los muertos de Calderón, los muertos de Peña; serán los muertos de Obrador, sí, cada muerto que ocurra en su gobierno será su culpa, así como acusó usted a sus antecesores.

Dijo que va a echar para atrás la reforma educativa ¿Lo va a hacer? Sí, le creo. Quiere seguir manteniendo ignorante al pueblo para que siga votando por políticos como usted, tramposos, mentirosos y ávidos de poder.

Y quién sabe qué tantas mentiras más les dijo a aquellos en donde los medios no pudieron llegar.

No quiere a los militares cerca de usted, qué poco conoce al Ejército. Es el único que le será leal, no por ser el señor López Obrador, sino por ser el presidente de la República elegido por la vía democrática. Sí, ese ejército al que ha vituperado y acusado de represor y asesino; ese, será el único que, creyente de la lealtad, lo sostendrá ante los vendavales que se le acerquen. Qué poco lo conoce. Ya conocerá sus virtudes.

No dudo que su gobierno hará cosas buenas; no dudo que enfrentará retos difíciles de superar; no dudo por un segundo que tendrá tropiezos graves; no dudo que dentro de su gobierno habrá gente buena y también habrá corruptos. No dudo de nada de eso, porque eso, señor López, eso es lo que pasa en todos los gobiernos.

Le otorgo mi voto de confianza en su empresa para acabar con la corrupción, pero la mentira, la mentira también es corrupción. Usted mintió para llegar al poder.

Tal vez llegue a ser un buen presidente, como Calderón y como Peña. ¿No lo fueron? Así lo indica lo que hasta ahora usted ha manifestado; a ninguno va usted a investigar; no cambiará la política económica; no tirará las reformas estructurales; no rescindirá los contratos petroleros; no romperá relaciones con Trump, no se le pondrá al tú por tú.

Usted tiene una gran ventaja. No tendrá como adversario a alguien como usted que divida a los mexicanos en buenos y malos a base de mentiras y manipulación.

Recibe un país con muchos problemas, sí, pero con una economía estable, con grandes proyectos a futuro, con una presencia internacional de respeto, con empleos para la mayoría, con tranquilidad en la mayor parte del territorio, sí, con instituciones débiles, a lo que usted mucho contribuyó, por cierto, pero no con instituciones en el infierno, a donde usted las mandó.

No recibe aquel México decadente y podrido que usted le hizo creer a quienes votaron por usted.

Usted no logrará hacer de México un paraíso como lo ha prometido, usted gobernará con aciertos y con errores, posiblemente mejor que su antecesor, pero éste no le dejó un país en ruinas, le dejó una buena plataforma para proyectarse.

Ya logró lo que buscó durante años. Muchos lo llaman perseverante, tenaz y consistente, sí, pero empleando como método la mentira, la trampa, la manipulación de las masas, la difamación, el engaño, la división y el odio.

Usted ya se está entendiendo con la “mafia del poder” y abajo ¿qué? Dejó un país fracturado con odios entre mexicanos. Sus seguidores dicen que no fue culpa de usted sino de sus antecesores ¿Así fue? ¿Por qué se está entendiendo con ellos? ¿Por qué no los va a investigar? ¿Ya los perdonó? Eso, señor presidente electo se llama IMPUNIDAD.

A lo que usted hace muchos le llaman pragmatismo, yo le llamo POCA MADRE.

Atentamente:

Una ciudadana a la que usted no logró engañar

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