lunes, 7 de mayo de 2018

13:10:00
BOMBAY, 7 de mayo de 2018.- El domingo, 14 hombres y una mujer fueron arrestados, acusados de quemar viva a una joven de 16 años, víctima de una violación múltiple en el distrito de Chatra, en el Estado oriental de Jharkhand. La familia de la menor, que fue secuestrada y violada por un grupo de hombres de camino a una boda la noche del jueves, había denunciado el caso a las autoridades el día de los hechos. Según declaró a la prensa local el jefe de policía del distrito, Ram Awadh Singh, el consejo municipal del pueblo habría multado a dos de los acusados con 50.000 rupias (unos 634 euros) y 100 sentadillas. Descontentos con la decisión, el viernes, una turba de una veintena de personas incendió el domicilio de la víctima, que murió a causa de las quemaduras.

Imagen de un presunto violador detenido por la policía el pasado domingo. (AFP)

“15 personas han sido arrestadas y continúa la búsqueda para atrapar al resto”, informó a Reuters el inspector general de Policía de Jharkhand, Ashish Batra. Además de los supuestos violadores, la policía ha abierto investigación a otras 18 personas; entre los que se encuentran los integrantes de la multitud que quemó la casa de la víctima así como miembros del consejo municipal que se negaron a interponer la denuncia por violación.

El mismo viernes, otra joven, de 17 años, fue violada y rescatada entre las llamas de su casa en el vecino distrito de Pakud, también en Jharkhand. Según la denuncia interpuesta por el tío de la víctima, un vecino de la localidad entró en el domicilio familiar, violó a la joven y prendió fuego a la vivienda con ella dentro. "La joven sufre quemaduras de primer grado en el 70% de su cuerpo", declaró a la AFP Shailendra Barnwal, alto mando policial del distrito, quien informó que el sospechoso ha sido arrestado.

En el último crimen de este tipo ocurrido durante el fin de semana, la policía ha arrestado a seis personas, incluido un menor, acusados de la violación en grupo de otra chica, de 14 años, el pasado viernes en el distrito de Sambalpur, en el Estado oriental de Odisha. “La niña fue primero asaltada por una persona y, más tarde, por otras cuatro en diferentes localizaciones”, informó el Inspector de policía Jay Rashmi Sethi a Reuters.

Los incidentes se producen semanas después de que India aprobase la pena de muerte para violadores de menores de 12 años. La decisión del Gobierno central estuvo condicionada por el caso de violación múltiple y asesinato de una niña musulmana de ocho años en Cachemira en abril, que desató una oleada de manifestaciones por todo el país. En India, la policía registra 100 casos de asaltos sexuales diariamente, según los datos de la Oficina Nacional de Registro Criminal (NCBR, en sus siglas en inglés). El último informe de esta agencia nacional indica que las denuncias de violencia contra menores han aumentado un 500% en la última década – en particular, los secuestros y violaciones.

Además de la imposición de la pena capital para los culpables de violaciones de menores de 12 años, la reciente modificación de la Ley de Protección de Menores ante Delitos Sexuales (POCSO) aumenta el resto de penas mínimas. Así los violadores de una mujer mayor de 16 años se enfrentan a un mínimo de una década de cárcel, mientras que los condenados por violaciones a menores de entre 12 y 16 años tendrán que pasar 20 años entre rejas, como poco.

Las organizaciones defensoras de los derechos de los niños aplauden la mayor concienciación de ciudadanía y autoridades en una cuestión que afecta a decenas de miles de menores en el país. Sin embargo, sostienen que la imposición de penas mínimas puede ser contraproducente. Según las estadísticas oficiales, las víctimas conocen a sus asaltantes en el 94,6% de los casos de violación. En consecuencia, los menores tienden a retirar las denuncias o a no acabar los juicios cuando los procesados son miembros de su familia o cercanos.

La Coalición Pro-Infancia y Campaña Contra la Pena de Muerte por Violación de Menores (CADPFCR, por sus siglas en inglés), que agrupa a varias organizaciones defensoras de los derechos de la infancia, señala que el endurecimiento de las penas puede silenciar a los menores por temor a las condenas de esos culpables, conocidos suyos y de las familias. La coalición también sostiene que la imposición de penas mínimas podría conllevar un aumento de los asesinatos de las víctimas de violaciones, para evitar futuras denuncias. En vez de imponer la pena de muerte, organizaciones y activistas coinciden en la necesidad de mejorar y acelerar el funcionamiento del sistema judicial vigente. Actualmente, solo el 29,6% de los casos de violación de menores acaban en condenas mientras que casi el 90% de estos casos siguen pendientes en los tribunales. (Ángel L. Martínez Cantera / El Universal)

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