lunes, 23 de abril de 2018

13:05:00
MADRID, 23 de abril de 2018.- El primer ministro de Armenia, Serzh Sargsyan, ha anunciado este lunes su dimisión en el undécimo día de protestas contra él en un comunicado en el que ha subrayado que "el movimiento en las calles va contra su mandato" y que de esta forma "cumple con las demandas". En el texto, publicado por su oficina, ha afirmado que el parlamentario opositor Nikol Pashinyan, quien ha convocado las protestas, "estaba en lo cierto". "Yo estaba equivocado", ha reconocido. Las manifestaciones, lideradas por la oposición, han congregado durante todas las jornadas a decenas de miles de personas para exigir que Sargsyan no continuara en el poder como primer ministro tras haber abandonado la presidencia del país hace menos de una semana. La nueva Constitución armenia, aprobada en 2015, convierte el cargo de primer ministro en el más importante de todo el Gobierno.

El primer ministro de Armenia, Serzh Sargsyan.

Sargsyan fue primer ministro de 2007 a 2008, cuando se convirtió en presidente del país, cargo en el que continuó durante más de una década hasta que presentó su renuncia hace cerca de una semana para proponerse como primer ministro tras una reforma constitucional que convierte a este en el cargo político con más poder de decisión. Sargsyan fue elegido primer ministro el martes en la Asamblea Nacional, con el voto a favor de 77 parlamentarios y el rechazo de otros 17, en medio de manifestaciones contra la votación.

"La situación tiene varias soluciones, pero no adoptaré ninguna de ellas. No es mi labor. Dejo la oficina de líder del país, de primer ministro", ha manifestado. Así, se ha dirigido a "todos los que han salido a las calles día y noche con los llamamientos Rechazad a Serzh y a los que han llegado a sus oficinas con dificultad y han llevado a cabo su tarea sin quejarse". Sargsyan ha remachado su comunicado abogando por "la paz, la armonía y el raciocinio" en el país, al tiempo que ha indicado que su mensaje está dirigido a la población, los políticos y los soldados de Armenia.

Miles de personas se manifiestan contra Serzh Sargsyan en la plaza de la República de Ereván este domingo. (AP)

El anuncio ha llegado poco después de que la Policía liberara a Nikol Pashinyan, el líder opositor que fue arrestado el domingo junto a los parlamentarios Sasun Michaelyan y Ararat Mirzoyan. Tras su liberación, Pashinyan se unió a los manifestantes en las calles de Ereván: "¡Todos saben ya que hemos ganado!", ha coreado. Miles de manifestantes congregados este lunes en la plaza de la República, en pleno centro de la capital armenia, donde está ubicada la sede del Gobierno, han gritado de alegría y aplaudido la dimisión del primer ministro.

El viceprimer ministro armenio, Karen Karapetyan, ha confirmado que iba a mantener una reunión con Pashinyan "para negociar y encontrar una solución", mientras que el líder opositor rechazó hacer comentarios hasta que concluyera ese encuentro.

Durante la jornada de protestas del domingo cientos de militares de las Fuerzas Armadas armenias ataviados con su uniforme se sumaron a la ola de movilizaciones contra el Gobierno, derivadas del nombramiento del expresidente como primer ministro del país. El Ministerio de Defensa emitió en respuesta un comunicado en el que condenó la presencia de los uniformados en las protestas contra el Ejecutivo en Ereván y advirtió de que adoptará medidas sancionadoras contra ellos por sumarse a las movilizaciones.

También numerosos exmilitares en uniforme y estudiantes de la facultad de medicina, vestidos con batas blancas, participaron en las manifestaciones enarbolando banderas armenias y cortando brevemente las calles. "Serzh Sarkisian es un dirigente con una mentalidad soviética. Y el mundo de hoy exige un nuevo enfoque a los problemas", declaró a la agencia de noticias AFP Karen Jatshatrian, un estudiante de 23 años.

El presidente del Parlamento, Ara Babloian, el primer viceprimer ministro, Karen Kapetian, y el ministro de Defensa, Viguen Sarkisian, llamaron el lunes a un "diálogo" entre manifestantes y autoridades. "No quiero que un armenio luche contra otro armenio", ha declarado el ministro de Defensa durante una rueda de prensa. "Armenia reconoce el derecho a manifestarse libremente y garantiza que la gente pueda ejercer ese derecho", ha recalcado el ministro de Asuntos Exteriores, Eduard Nalbandian, quien llamó a los manifestantes a "respetar la ley" en las protestas.

La manifestación del domingo finalizó con calma por la noche. Los manifestaciones habían reiterado su disposición a continuar con las concentraciones hasta la dimisión de Sargsyan, un exmilitar de 63 años, a quien culpan de no haber reducido la pobreza ni la corrupción, mientras que los magnates siguen teniendo ventaja sobre la economía del país.

El Kremlin sigue "de cerca la situación en Armenia", un "país extremadamente importante" para Rusia y "aliado muy cercano", declaró en Moscú el portavoz del presidente Vladimir Putin, Dimitri Peskov. (El País)

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