jueves, 8 de febrero de 2018

20:24:00
MADRID, 8 de febrero de 2018.- Las imágenes del Tesla de Elon Musk en el espacio han sido denunciadas como un fraude por multitud de internautas a causa de la ausencia de estrellas o satélites al fondo coche. No han tenido en cuenta, sin embargo, que desde la Tierra las estrellas tampoco se ven de noche si la cámara no tiene la suficiente apertura de objetivo o tiempo de exposición. Los satélites tampoco se ven con facilidad. Son muy pequeños y su brillo, cuando la luz del Sol rebota en ellos, es muy tenue. A pesar de todo, a veces pueden verse desde la Tierra, a simple vista, lo que difícilmente encaja con la paparrucha de la Flat Earth Society de que la Tierra es plana: ¿cómo explican que los satélites sobrevuelen un disco? ¿Por qué no se caen en la Tierra? ¿Qué pasa cuando llegan al extremo?

La teoría de la conspiración afirma que esta imagen real de Space X es falsa.

Los colores del deportivo también han llamado la atención. El propio Elon Musk, CEO de Space X, lo dijo el martes en la rueda de prensa celebrada tras el lanzamiento del Falcon Heavy: «Puedes saber que es auténtico solo porque parece realmente falso. Si lo hubiéramos hecho con efectos especiales habría quedado mejor. Los colores tienen un aspecto muy raro en el espacio. Es porque no hay oclusión atmosférica; todo parece muy nítido».

Sin embargo, los creyentes de la Tierra plana dudarán de todo esto, porque, a fin de cuentas, tal como dicen: «¿Por qué deberíamos creer que cualquier compañía privada dirá la verdad?».

Rich Sachleben, químico retirado y actual miembro del panel de expertos de la Sociedad Americana de Química ha dicho en Livescience.com que, en efecto, en el espacio los colores se ven más nítidos. En la Tierra, «la luz rebota en las partículas (de la atmósfera). Cuando choca con una partícula de polvo, se dispersa. Y luego golpea a otra, y se dispersa desde esa». Por eso «la imagen que vemos (en la Tierra) es más borrosa, menos clara». Y añadió: «en el espacio no ocurre eso». Como prueba, no hace falta más que mirar a algún objeto lejano durante el día. La imagen se vuelve borrosa, grisácea y se distorsiona.

Por ese mismo motivo, entre otras cosas, la gran ventaja de los telescopios espaciales es que la luz llega a ellos sin haber sido alterada por la turbia y convulsa atmósfera. El efecto secundario es que si se envía al espacio algo tan cotidiano como un coche, los colores captados allí arriba resultan extraños, y adquieren apariencia de «falsos», ha dicho Sachleben. (ABC)

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