jueves, 8 de febrero de 2018

12:23:00
JERUSALÉN, 8 de febrero de 2017.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, desautorizó a los agentes de la policía que lo están investigando en varios casos de presunta corrupción.

Desde que el 7 de febrero por la noche apareciera en televisión el jefe de la Policía, Roni Alsheich denunciando que una alta instancia de la autoridad (aparentemente Netanyahu) ha ordenado seguir a los agentes encargados del caso, Netanyahu ha emitido tres comunicados consecutivos.

En su último mensaje, colgado en Facebook y dirigido a los israelíes en general, el primer ministro dice: "Imagínense como se sentirían si los investigadores de la policía, que llevan a cabo una investigación contra ustedes, los acusaran de haber alquilado investigadores privados contra ellos y sus familias".

Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, escribió en Facebook que las insinuaciones de la Policía sobre él son falsas.

"¿Acaso pueden esos investigadores, que piensan que el sospechoso los está siguiendo o enviando a alguien a denunciar que el jefe de su división comete acoso sexual, hacer su trabajo con objetividad?", pregunta Netanyahu.

Este 8 de febrero se ha sabido que Alsheich informó inmediatamente al abogado del Estado cuando se descubrió que investigadores privados estaban investigando a los investigadores de la policía anticorrupción y sus familias.

La policía anunciará su recomendación sobre la conveniencia de imputar o no a Netanyahu la semana que viene, aunque el Canal 12 de la televisión ha adelantado que los investigadores recomendarán la investigación de algunos presuntos delitos cometidos por el primer ministro.

En cualquier caso, la policía no tiene la última palabra y será el abogado del estado quien, después de examinar el material recogido por la policía, decidirá si se procesa o no a Netanyahu.

En el entorno del primer ministro han salido en defensa de Netanyahu e indican que la policía está preparando un auténtico "golpe de Estado" para acabar con su carrera política.

La oposición, en cambio, cree que las últimas declaraciones de Netanyahu tienen por objetivo desprestigiar el trabajo que la policía realizó a lo largo de muchos meses.

La investigación policial se centra en dos casos. En el primero, conocido como Caso 1.000, la policía sospecha que Netanyahu y su esposa recibieron regalos valorados en cientos de miles de euros de un amigo al que Netanyahu ayudó extralimitándose en sus competencias.

El segundo caso, conocido como Caso 2.000, tiene que ver con las reuniones que Netanyahu mantuvo con el propietario del diario Yediot Ahronot y en las que hay indicios de corrupción.(Sputnik)

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