jueves, 22 de febrero de 2018

20:14:00
MADRID, 22 de febrero de 2018.- Hace unos días se dio a conocer su caso. El ya ex número dos de Unicef, Justin Forsyth, tuvo que pedir perdón tras desvelarse que cuando era consejero delegado de Save The Children fue investigado en dos ocasiones tras ser denunciado por conducta inapropiada con varias mujeres que trabajaban en la organización. Ayer Forsyth presentó su dimisión después de admitir haber cometido «algunos errores personales» y tras asegurar que se había «disculpado sin reservas» con las tres trabajadoras que alertaron sobre sus actos.

Save The Children informó de que Forsyth hizo comentarios inadecuados además de ser acusado de enviar mensajes de texto inapropiados comentando lo que sentía por las jóvenes empleadas además de «opinar» sobre su vestimenta. Si las mujeres no le contestaban, volvía a insistir por chat privado hasta que obtenía una respuesta.

Justin Forsyth.

Aunque entonces no fue culpado de conducta sexual inapropiada, Forsyth reconoció haber tenido «conversaciones inadecuadas e irreflexivas» con el personal de la ONG. Creía que el problema se había cerrado «hace muchos años», después de que la denuncia se cerrase con una mediación y sin que hubiera ninguna queja formal. Pero la nueva ola de acusaciones le ha obligado a dimitir. Desde Unicef aceptaron la renuncia. «Agradecemos al señor Forsyth su trabajo en los dos últimos años para defender a los niños más vulnerables y ayudar a que Unicef avance en su misión para salvar las vidas de los niños», señaló en un comunicado la directora ejecutiva de la organización, Henrietta Fore. 

En su Twitter, el ex numero dos de la ONG anunció el motivo de su decisión: «Renuncio por el peligro de dañar tanto a Unicef como a Save the Children y a nuestra causa. Son dos organizaciones que amo y por eso no puedo permitir que esto suceda». Forsyth advirtió de que no dimitía por sus «errores en el pasado», ya que según él «fueron tratados de forma adecuada hace muchos años y me disculpé sin reservas en su momento, como hago ahora».

Disculpas aceptadas

Aseguró que no ha sido tratado de forma justa: «La cobertura que se está haciendo de este caso intenta no solo hacerme rendir cuentas (con razón), sino que también quiere hacer daño a las organizaciones en que las que trabajo y a la ayuda que prestan». En el momento en que estas acusaciones salieron a la luz, a principios de esta semana, desde Unicef se dejó claro que no habían tenido constancia ninguna de estas quejas en el momento de su contratación en el año 2016. Desde la organización aceptaron las disculpas, aunque se reservaban el derecho a emprender alguna acción contra él. (Iván Alonso / ABC)

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