viernes, 16 de febrero de 2018

13:01:00
José Repetto

Por opinar que se debe dormir a todos los perros callejeros, fui linchado en las redes sociales.

Reconozco que me faltó sustentar el por qué considero que los canes deberían recibir la eutanasia:

- Ello haría que los dueños no dejen a sus mascotas en la calle, donde rompen bolsas de basura, dejan excrementos y hasta atacan a la gente.
- Higiene básica. Calles sin perros = calles limpias.
- Responsabilidad. Los dueños de los perros deben mantenerlos dentro de su propiedad, pero muchos no lo hacen. Actúan como si la calle fuera una extensión de su patio. La ley debería contemplar multas para quienes no lo hagan y, de reincidir, que se les quite al animal en cuestión.
- Humanidad. La vida de un perro callejero es de carencias, maltrato, enfermedad y sufrimiento.
- Estética. Aunque suene frío, los animales callejeros dan un aire tercermundista a cualquier lugar. Si Mérida quiere un Centro Histórico limpio, por ejemplo, no se debe tolerar que haya perros callejeros al menos en los barrios considerados coloniales.

No parece haber otra solución viable. Hay canes que se quedan por mucho tiempo en la perrera porque nadie los quiere adoptar. Es muy fácil ser compasivo a través de Facebook sin pasar a la acción.

¿Cuántas de las personas que me tacharon de inhumano, cruel, insensible, etc. por proponer una solución estarían dispuestas a adoptar a al menos un perro hoy?

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