domingo, 24 de septiembre de 2017

18:35:00
Eduardo Ibarra Aguirre / 25-IX-17

Es preciso rescatar algunas de las observaciones y propuestas formuladas por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información por su pertinencia y puntualidad para hacer frente a las serias limitaciones que en telecomunicaciones fueron puestas en relieve por el sismo del 19 de septiembre, y en mucho mayor medida por el acaecido el día 7 en Oaxaca, Chiapas y Tabasco con abundantes réplicas.

En los tres estados que cuentan con los índices de bienestar más bajos del país, y ahora además en Estado de México, Morelos, Puebla y en las zonas más pobres de la Ciudad de México, adonde llegaron los estragos del terremoto del 19, la insuficiencia de la telefonía móvil es mucho mayor, apunta la Amedi que presiden Jorge Fernando Negrete y Raúl Trejo Delarbre, organismo que asimiló que una abreviatura compuesta no se escribe con mayúsculas.

Sin duda que la invaluable capacidad solidaria de la sociedad capitalina por encima de todo lo que separa a la diversidad de sus componentes, es el dato más relevante de la semana pasada, y es de esperarse que de los próximos meses para restañar las heridas y daños de los damnificados.

También es cierto, si nos atenemos a la Amedi, que el terremoto hace más necesario que nunca el desarrollo de una política que lleve los servicios de telecomunicaciones a toda la población. En la ahora Ciudad de México quedó demostrado que tales servicios contribuyeron a la localización de personas ocultas bajo los escombros, salvaron vidas y permitieron enlazar a los capitalinos que así se organizaron en ejemplares acciones de salvamento.

Sin embargo, como evidenciaron los movimientos telúricos, no en todo el país cuentan con los enlaces telefónicos y de transmisión de datos que existen en las metrópolis. Una amplia cantidad de mexicanos sigue al margen del ejercicio del derecho a comunicarse. A 72 horas del sismo, 144 sitios de telefonía móvil continuaban afectados en la capital, el estado de México y Morelos, equivalentes a 3 por ciento de las afectaciones.

La emergencia y la posterior tragedia evidenciaron –para la Amedi– la importancia de que todos los mexicanos estén conectados a las redes y servicios de telecomunicaciones, sin distinciones entre zonas urbanas y rurales. La tragedia en la Ciudad de México fue todavía más evidente y notoria dentro y fuera del país porque de inmediato circularon imágenes, videos y muestras espontáneas de solidaridad, dolor y heroísmo gracias a la conectividad, las redes sociodigitales y la enorme capacidad de compartir mensajes y aglutinar a la sociedad.

Lamentablemente, el Instituto Federal de Telecomunicaciones sigue sin avanzar en el proceso de consulta pública del Protocolo de Comunicaciones de Emergencia. Y la Amedi “insiste y reitera lo expresado en un comunicado previo, y ahora lo hace con la indignación que significa constatar que diversas autoridades no actúen a tiempo, ya sea por lentitud, desidia o negligencia.”

El IFT no ha cumplido con varias de sus obligaciones para asegurar que las redes de telecomunicaciones se encuentren en las mejores condiciones posibles en casos de emergencia. Los sismos confirman las enormes deficiencias de la Estrategia Digital Nacional a cargo del gobierno federal. Y evidencian la brecha digital y la falta de conectividad de los paisanos más desfavorecidos, así como las enormes ventajas de estar plenamente conectados. Es indispensable que el IFT no posponga más la consulta pública sobre el Protocolo de Comunicaciones de Emergencia.

Acuse de recibo

“En efecto Eduardo, la solidaridad es la mejor expresión del carácter de los mexicanos de hoy”, asegura el tamaulipeco José Luis Ortiz Santillán (Convergencia de voluntades y esfuerzos, 22-IX)… Informa el portal argentino Resumen Latinoamericano y del Tercer Mundo: “Desde su programa semanal ‘La política en el diván’, el dirigente político Jorge Rodríguez señaló que en las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad Democrática tan solo participó el 1.5% de la población electoral venezolana porque ‘están hartos de sus mentiras’. Hubo primarias de la oposición y casi nadie lo sabía porque en total de 20 millones de electores, votaron tan sólo 300 mil personas (…) ‘la gente está harta de que ustedes le mientan tanto’, aseguró. Además, comentó que en el proceso electoral convocado por la oposición venezolana existieron irregularidades como: votación de niños, violencia en los centros electorales y robo de cajas electorales. ‘Así como pusieron a niños de ocho años en las manifestaciones ponen a niños a votar (…)’” Usted puede leer en Forum: Assunta Adelaide Luigia Modotti Mondini, por Servicio Especial de la Mujer; Dos pérdidas irreparables: Rius y Avilés, de Elena Poniatowska; Rius: El relato de su secuestro, por Eduardo del Río; Alejandro Páez Varela, de “hueso” a escritor, de José Sobrevilla; Gabilondo Soler, más allá de Cri-Cri, por Lizbeth Álvarez Martínez; El bruxismo, de Abigail Bello G. Los enlaces son:

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