domingo, 20 de agosto de 2017

09:48:00
MILÁN, Italia, 20 de agosto de 2017.- La esperanza en la tragedia de Barcelona tenía nombre y una cara dulcísima. El cabello oscuro y los ojos del pequeño Julian Cadman, de siete años. El chico australiano que todos buscaban desde el día del ataque que rompió el corazón de Barcelona.

Sus fotos fueron distribuidas en todos los sitios, el desesperado llamamiento de su abuelo y familiares por ese niño que nadie podía encontrar y que estaba en la ciudad catalana con su madre (filipina), herida pero no en peligro de muerte. 


El sábado, la noticia que todo el mundo estaba esperando, y eso parecía realmente marcar un pequeño final feliz en estos días de angustia. Parecía que Julian había sido encontrado vivo, según difundieron medios españoles. Herido pero vivo, y hospitalizado.



Luego las nuevas dudas y finalmente el desmentido. El niño está muerto, confirma la oficina española de desaparecidos y según anuncia SkyNews en Twitter.

El padre del niño llegó ayer a Barcelona desde Australia y, acompañado por psicólogos y otros profesionales de apoyo emocional, se dirigió al Instituto de Medicina Legal de la Ciudad de la Justicia, en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), para identificar a su hijo fallecido.

Con la confirmación del fallecimiento del niño australiano de 7 años en La Rambla de Barcelona son ya dos los menores fallecidos e identificados por el atropello intencionado en Barcelona. (Corriere della Sera)

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