viernes, 4 de agosto de 2017

16:10:00
Pedro Echeverría V.

1. No puede existir un político pesimista, que critique y se queje del mundo que lo rodea. No sería político, sino un simple “opinador” que reflexiona negativamente en política, economía y sociedad y no encuentra salidas, quedándose sin propuestas y hasta sin amigos. López Obrador es exactamente lo contrario: es un optimista en todas sus propuestas y todas sus acciones políticas van por ese camino. Sólo un político con ese pensamiento puede trabajar con la intensidad de él, pensando en que “la tercera es la vencida”, es decir, 18 años de campañas políticas sin desanimarse, a pesar de los mil un obstáculos que le han puesto los gobiernos y empresarios para fracasar.

2. Pienso que AMLO ni siquiera voltea a ver a los pesimistas por miedo a que lo contagien. ¿Cómo se puede poner en duda a un auditorio que necesita que se le diga “una verdad” –cualquiera que esta sea- para animarlo ante los miles de problemas que sufre a diario? Se puede y se debe hablar de lo mal que está el país, de la explotación y la miseria de la gente, pero el político tiene que decir que hay salidas valiosas y que la gente con su participación los resolverá. Por ello AMLO jamás pierde el optimismo y no parece estar dispuesto a escuchar alguna crítica que valla hacia un sentido negativo. Por eso se ha repetido que “no oye, no escucha a los demás” y le parece que las críticas son siempre negativas.

3. Hace algunos meses- después de recorrer seis veces la República mexicana- por cuenta propia, realizó varias giras en las grandes ciudades de los EEUU en las que habitan millones de mexicanos con derecho a voto. La prensa informó de varios de sus mítines y concentraciones en ese país donde en estos tiempos los trabajadores migrantes sufren muchas persecuciones del gobierno de Trump. En esta primera semana de agosto ha visitado los países de América del sur, Chile y Ecuador, así como a sus gobiernos, buscando simpatías y apoyos en esos países para contrarrestar la enorme propaganda negativa que ha sufrido su nombre y sus candidaturas en esos estados de América Latina.

4. Los gobiernos del PRI, PAN y PRD, no han descansado en su campaña contra López Obrador buscando desprestigiarlo y ponerle trampas políticas en su camino; mucho más en la CDMX donde saben que el partido Morena cuenta con la fuerza electoral más importante; de allí surgió el asesinato en la Delegación de Tláhuac gobernada por un seguidor del partido Morena a quien busca culparse de estar ligado al narcotráfico. ¿Puede olvidarse que hace unos meses en Veracruz también se buscó enredar al partido Morena de estar recibiendo dinero vía la diputada Cadena? La realidad es que en las elecciones presidenciales del 2018, sólo habrá dos caminos: el PRI/PAN/PRD por un lado y Morena de AMLO por otro.

5. Falta un año, pero la compra de voluntades y conciencias se ha iniciado de diferentes formas pensando en “el peligro López Obrador”. Quizá de allí haya nacido la idea de AMLO por recorrer Sudamérica, incluso algunos países más influyentes del mundo para tratar de frenar las grandes campañas que los medios informativos hacen en su contra. Espero que en esas giras de alguna manera se puedan llevar las grandes denuncias de los luchadores sociales contra la explotación y opresión que se vive en México. Quisiera que ese optimismo que tan positivo ha sido para AMLO en su avance político no lo llegue a cegar en esta realidad y termine desplomándose en el fracaso total. (4/VIII/17)

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