miércoles, 26 de julio de 2017

19:51:00
Pedro Echeverría V.

1. Alrededor de mil estudiantes yucatecos y muchos de sus apoyadores despertaron en 2005/06 al saber que los empresarios del transporte, con el apoyo del gobierno panista del presidente Calderón y del gobernador panista Patrón Laviada, buscaban aumentos a los precios del pasaje de autobús. Hicimos varias manifestaciones repudiando ese aumento y logramos que los estudiantes y los mayores de 60 años, portando una credencial, sólo paguen tres pesos ante un aumento de siete pesos por boleto; luego sin avisar elevaron a ocho pesos, pero no tocaron el descuento a los estudiantes y viejos. Muchos de aquellos estudiantes hoy son profesionistas.

2. Ese mismo descontento estudiantil fue el que se manifestó contra la presencia de los entonces presidentes Bush y Calderón en Yucatán preparados para firmar la pútrida y militarista “Iniciativa Mérida” aquel marzo de 2007. ¿Cómo olvidar que esas manifestaciones de estudiantes concluyeron en una bárbara represión contra 50 estudiantes que fueron detenidos y encarcelados por las fuerzas de la policía y la milicia acuartelada en Mérida desde una semana antes? Aquellos estudiantes fueron liberados varias semanas después, pero –extraño entre los estudiantes yucatecos- demostraron gran combatividad y valentía.

3. Desde entonces los estudiantes universitarios y tecnológicos, de escuelas públicas y privadas, están más controlados y encerrados en sus escuelas porque sus padres, maestros y autoridades –con una conciencia profundamente individualista cargada de miedo- prefieren tener a jóvenes sumisos y obedientes. Por ello me parece importante el reto o amenaza de subir el precio del transporte esperanzado en un nuevo despertar estudiantil que podría hacer que el pueblo, sus padres, también pierdan el miedo y se animen a luchar. Espero que los militantes de Morena y otros grupos que se dicen de izquierda, se animen al fin a salir a la calle. 

4. Hoy La Jornada Maya publica noticias y opiniones de nueve entrevistados sobre otro aumento de pasajes que gobierno y empresarios del transporte planean, ahora con el apoyo del gobernador del PRI y del presidente municipal de Mérida del PAN. Los meridanos han comenzado a protestar diciendo que sólo aceptarán el aumento a los pasajes cuando suban los salarios de los trabajadores o el salario mínimo diario llegue a 100 pesos. Los dueños de los autobuses se quejan de los aumentos al combustible y las refacciones. ¿Olvidan que también el pueblo sufre todos esos aumentos más los del transporte? Las cosas son muy sencillas: que digan los camioneros cuánto ganan y si demuestran que pierden, que exijan subsidio.

5. Lo que sucede es que la organización del transporte urbano en Mérida es terriblemente atrasada y vieja. El 95 por ciento de ellos tiene terminal en el Centro de Mérida y de allí a la terminal del barrio. Se busca –desde hace casi un siglo- que los usuarios paguen dos o tres pasajes para trasladarse a la escuela o el trabajo. No hay líneas transversales que puedan llevarte de un extremo a otro de la ciudad pagando un solo boleto. En la ciudad de México el Metro, el Metrobús, los Trolebuses y algunas rutas de autobuses, recorren 20, 30, 40, 50 kilómetros por un solo boleto de 4, 5 o 6 pesos. Obviamente los llamados “adultos mayores” no pagamos ningún centavo.

6. Hace un mes estuve en Pachuca y Toluca; en las dos ciudades exigí el descuento en el precio del transporte urbano y me lo negaron diciendo que no había ese acuerdo. ¿Qué pasa con las luchas estudiantiles en esos estados? En Mérida no deberíamos permitir ningún aumento más mientras los ingresos del 80 por ciento de la población sigan siendo miserables. En las condiciones actuales del país se requiere un salario mínimo de por lo menos 150 pesos al día (siete u ocho dólares) y en tanto los salarios no se muevan debemos contribuir al despertar estudiantil, del pueblo, con el fin de defendernos con la mayor dignidad posible. (25/VII/17)

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