viernes, 2 de junio de 2017

09:30:00
ANKARA, Turquía, 2 de junio de 2017.- Dejarse crecer la barba en señal de protesta: Aytug Atici, un miembro turco de un partido de la oposición, ha decidido demostrar así su voto particular en contra de la continuación de las medidas de excepción en el país.

Las medidas, decretadas por el presidente Recep Tayyip Erdogan en julio de 2016 a raíz del intento de golpe de Estado fallido, están en pleno funcionamiento en Turquía casi un año de distancia.

"No voy a cortarme la barba mientras permanezca el estado de emergencia", ha asegurado Atici. "Hay compatriotas que apoyan mi protesta. Ellos dicen que me veo como Santa Claus, pero no lo soy. Soy 'Santa Estado de Emergencia', dice el diputado del Partido Republicano del Pueblo, el partido político turco más antiguo.

El diputado Aytug Atici.

Formación de origen kemalista y de orientación socialdemócrata, el CHP surge arena política turca como el heraldo de la laicidad. El contraste con el AKP de Erdogan no puede ser más claro: desde que llegó al poder, el sultán ha iniciado un proceso de creciente islamización de la sociedad y, como tal, ve el partido de la oposición como una cortina de humo, acusándolo de complicidad con Gülen, el imán en el exilio en los Estados Unidos y considerado por el gobierno como el cerebro del golpe de Estado del año pasado.

La barba de Atici ha llegado a 15 cm, llegando a ocultar el cuello de la camisa y corbata, pero el día de afeitarla no parece cercano. Las incursiones del gobierno contra los presuntos gulenistas son constantes: más de 47 mil personas permanecen presas en las secuelas del golpe de estado fallido, a las que se añaden 100 mil que han perdido sus puestos de trabajo.

Esta represión no muestra signos de desvanecimiento, "a pesar de" cualquier tipo de protesta. (La Repubblica)