miércoles, 14 de junio de 2017

08:08:00
MÉXICO, 14 de junio.- Durante la madrugada de este miércoles, falleció el líder de la Iglesia Católica Ortodoxa de Antioquia en México, Centroamérica y Venezuela, Antonio Chedraoui Tannous.

Chedraoui durante su visita a Mérida en noviembre de 2014 para la posada anual de la Iglesia Ortodoxa (foto: José Repetto)


Apenas el 17 de enero pasado, el arzobispo de la Iglesia Ortodoxa había cancelado el tradicional festejo de su cumpleaños número 85, debido a problemas de salud, alegando que las condiciones climáticas propias del invierno podrían complicar aún más sus padecimientos, aunque se reportaba como estable.

Antonio Chedraoui radicaba en el fraccionamiento Bosque Real de Huixquilucan, donde ordenó construir la Catedral de San Pedro y San Pablo, a la que cada año se daban cita importantes personalidades de la vida política mexicana, principalmente del Estado de México, para acompañarlo a celebrar cada uno de sus onomásticos, entre los que destacan el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y el gobernador Eruviel Ávila Villegas.

El líder de la Iglesia Ortodoxa nació en la ciudad de Trípoli, en Líbano, y fue nombrado obispo de esta región en 1966, por lo que intentó asentarse en México desde ese año; no obstante, fue hasta el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz cuando consiguió la nacionalidad mexicana, lo que le permitió radicar en nuestro país. En 1996, elevó su rango a arzobispo, convirtiéndose en el máximo líder de esa iglesia en Latinoamérica. (HoyEstado.com)

In Memoriam

Cosme Andrade Sánchez, de la Iglesia Ortodoxa en Mérida, publicó el siguiente comentario en Facebook:

IN MEMORIAM
¡Antonio, Sayedna Antonio!
¡No has venido a México a descansar!
¡Todos sabemos lo bello de tu trayectoria!
O mejor sea dicho: ¡Has venido a hacer historia!
¡Nunca pensaste que tus penas se convirtieran en gloria! 
Inmenso es el amor divino, que HOY te llama a disfrutar
¡La Divina Liturgia celestial, concelebrando con el MAGNO SAN ANTONIO!
¡Consigue con tus ruegos muy fervientes!
¡Haciendo de ese paso a la eternidad, “Algo sorprendente”,
¡Encárgate de que gozando de la Divina Presencia!
Dios, el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo, 
Redoblen sus grandes bendiciones de excelencia,
¡A La Antioquía de América, a la que amaste tanto!
¡Oh bendito Jerarca, que siempre llenaste con tu canto!
¡Uniste tu melodiosa voz con las voces celestes!
¡Incansable y bendito Sayedna! ¡Únete a las celestiales huestes!
¡Todos en San Jorge! ¡Todos en San Pedro y San Pablo!
¡Aquí también en Mérida! ¡Allá los de Tijuana!
¡No quieren que te vayas! –¡Gritan en Guatemala! 
¡No te vamos a olvidar! - ¡Exclaman allá en Honduras!
¡Oh amado Sayedna! - ¡Te llora Venezuela!
¡Un beso póstumo te envía: Tu amado Puerto Rico!
Solloza Dominicana y las Islas del Caribe: ¡En las mansiones eternas, 
Recíbelo, Padre Santo!
¡QUE SU MEMORIA SEA BENDITA Y ETERNA!