viernes, 12 de mayo de 2017

12:40:00
WASHINGTON D.C., 12 de mayo de 2017.- El presidente estadounidense, Donald Trump, propuso hoy acabar con las ruedas de prensa y distribuir respuestas por escrito «en beneficio de la rigurosidad», después de las contradicciones sobre el despido del director del FBI. Trump se lanzó de nuevo a su cuenta de Twitter a primera hora de la mañana para atacar a la prensa, que critica la confusión que él mismo ha generado sobre las razones del sorpresivo despido del director del Buró Federal de Investigación (FBI), James Comey.

«¿Quizá lo mejor sería cancelar todas las futuras conferencias de prensa y distribuir respuestas escritas en beneficio de la rigurosidad?», se preguntaba esta mañana Trump. El mandatario aseguró que es un «presidente muy activo con muchas cosas pasando», por lo que no es posible para sus portavoces «colocarse en el podium (de las ruedas de prensa y hablar) con total rigurosidad».

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. (Getty)

Trump elevó aún más la confusión sobre las razones y procedimiento que desencadenó el despido de Comey al asegurar en una entrevista con NBC que lo hubiese destituido de todas formas, pese a que justo después del despido el martes y en los días posteriores sus portavoces aseguraron que todo se desencadenó por las recomendaciones del fiscal general adjunto, Rod Rosenstein.

La Casa Blanca insistió en que el despido se debió a unas recomendaciones de Rosenstein en relación a la manera en la que Comey gestionó la investigación sobre el manejo de los correos electrónicos de Hillary Clinton, rival demócrata en las presidenciales de Trump, cuando era secretaria de Estado.

Amenaza de dimisión

Según funcionarios gubernamentales, Rosenstein amenazó con dimitir después de que la Casa Blanca dijera que él fue quien impulsó el despido de Comey, y pidió a la Casa Blanca que se corrija, mientras que Trump ha rechazado la versión oficial de la mala gestión del caso de Clinton y ha reiterado que la investigación de Rusia, que Comey lideraba, debería dejarse de lado.

El caos comunicativo se completa con el mensaje oficial de la Casa Blanca de que Comey no contaba con el apoyo de sus subalternos, algo que ha negado el director del FBI en funciones, Andrew McCabe. Esta mañana Trump volvió a decir que las historias sobre la posible coordinación de su campaña con representantes del Gobierno ruso es una invención de «medios falsos» y «una fabricación de los demócratas para excusarse por perder las elecciones». McCabe dijo este jueves que la investigación sobre la influencia de Rusia en la campaña es un asunto serio que no van a permitir que se deje de lado.

Advertencia a Comey

Trump ha advertido al exdirector del FBI al que despidió el pasado martes, James Comey, que no se le ocurra filtrar a la prensa las conversaciones que mantuvieron.

«A James Comey más le vale que no haya cintas de nuestras conversaciones antes de que él empiece a filtrar a la prensa», aseguró Trump esta mañana en un críptico mensaje en la red de Twitter, que utiliza en ocasiones para expresar sus opiniones particulares.

La amenaza de Trump llega después de que personas cercanas a Comey indicaran a la prensa que es «imposible» que el exdirector del FBI le confirmara al presidente que no estaba bajo investigación por posibles vínculos con representantes del Gobierno ruso, que habrían intentado interferir en el resultado de las elecciones.

En la carta en la que Trump notificó el despido inmediato a Comey, el mandatario añadió un extraño párrafo en el que agradecía a éste confirmarle «en tres ocasiones» distintas que no estaba bajo investigación del FBI en el caso de la posible coordinación de la campaña del republicano y representantes del Kremlin.

Esa posibilidad implicaría que Comey incumplió las normas de la primera institución policial y de investigación federal relativas a que no debe discutir investigaciones en marcha con personas implicadas o con intereses en las mismas.

Los medios de comunicación estadounidenses han destacado lo inapropiado de que el presidente, en una de las tres ocasiones a petición de la Casa Blanca, mantuviese conversaciones con el encargado de una investigación que podría salpicarle personalmente.

La Casa Blanca dijo en un comienzo que el despido estuvo motivado por las recomendaciones del Departamento de Justicia, del que depende el FBI, por el mal manejo de la investigación sobre las comunicaciones de Hillary Clinton, rival de Trump en las elecciones, cuando era secretaria de Estado.

No obstante, Trump ha vinculado indirectamente en todos sus comentarios desde la salida de Comey su decisión al manejo por éste de la investigación sobre Rusia, que el considera una invención sin fundamento para atacarle. (EFE)