sábado, 6 de mayo de 2017

17:04:00
CARACAS, 6 de mayo de 2017.- Al grito de “¿Quiénes somos? ¡Venezuela! ¿Qué queremos? ¡Libertad!”, miles de mujeres con camisetas blancas iniciaron una marcha el sábado hacia el centro de la capital, en la protesta más reciente contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Las manifestantes, portando flores blancas y carteles con la leyenda “no + represión”, golpearon ollas, vistieron camisetas blancas y se las quitaron, cantaron el himno nacional y algunas se proveyeron de equipo improvisado para protegerse de los gases lacrimógenos y las balas de goma.

Las mujeres intentaron desplazarse por una avenida del norte de la ciudad hacia el ministerio de Relaciones Interiores, pero como ha sucede casi todos los días desde hace cinco semanas, cientos de efectivos policiales con equipos antimotines les cerraron el paso. Los choques entre la policía y los manifestantes han causado una treintena de muertes en el último mes.

Mujeres vestidas de blanco marchan contra la represión y exigen la renuncia del presidente Nicolás Maduro durante una marcha opositora en Caracas, hoy sábado 6 de mayo. (AP)

Un grupo se desvió hacia la principal autopista para tratar de acceder al centro de la ciudad por esa vía, y fue detenido por camiones antimotines.

Algunas manifestantes se acercaban a los soldados para ofrecerles flores e invitarlos a sumarse a la causa.

“¿Qué les dirás a tus chicos más adelante?”, preguntó una mujer.

La coalición opositora convocó a la marcha de mujeres bajo la consigna “no más represión”, para tratar de llegar hasta el ministerio, aunque es poco probable que lleguen a su destino debido a que no cuentan con el permiso de las autoridades para ingresar al centro de Caracas.

Lilian Tintori, deportista y activista venezolana, convocó a movilizarse el próximo jueves en contra de la represión y para garantizar el derecho constitucional a la protesta.

Por otra parte, medios locales incluyeron un video que circulaba en las redes sociales en el que aparecía gente derribando una estatua del difunto presidente Hugo Chávez en el estado occidental de Zulia. La prensa local informó que fue obra de estudiantes durante una movilización de protesta mayor el viernes pasado.

Desde que se iniciaron las protestas a finales de marzo, el gobierno no ha permitido a los opositores marchar hacia el centro de la capital donde están la sede del gobierno y otras dependencias públicas.

En respuesta a la marcha opositora, el gobierno convocó a una movilización de mujeres oficialistas en el centro de la ciudad.

El ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, rechazó la noche del viernes los señalamientos de que los cuerpos de seguridad se han excedido el control de las protestas, tal como ha denunciado la oposición y organizaciones humanitarias, y dijo que los militares solo entran en acción cuando las fuerzas policiales no pueden controlar la situación.

Padrino López dijo en una entrevista en la televisora estatal que Venezuela enfrenta una “guerra no convencional”, y que hay “grupos terroristas” que son financiados internamente para atentar contra la paz del país.

El ministro no hizo mención a la denuncia que realizó el dirigente y ex candidato presidencial Henrique Capriles, de que 85 oficiales fueron detenidos por expresar su desacuerdo con lo actuación de la fuerza armada en la represión de las protestas.

La presidenta de la organización local Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional, Rocío San Miguel, expresó que no tiene ninguna información sobre la detención de oficiales, pero sostuvo que los jefes de la Guardia Nacional en los estados centrales de Carabobo y Cojedes fueron relevados de su cargos recientemente en medio la tensión generada por las protestas callejeras.

San Miguel dijo a The Associated Press que la remoción de esos altos oficiales es “completamente inusual” porque los cambios en la estructura de la fuerza armada suelen darse entre los meses de julio y agosto, y agregó que los relevos tal vez tuvieron que ver con que “no acompañaron la línea de represión” de las protestas.

En medio de las tensiones generadas por las protestas, la comisión presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente sostuvo la víspera reuniones en el palacio de gobierno para avanzar en el proceso que activó esta semana el presidente Nicolás Maduro para redactar una nueva constitución que reemplace a la que está vigente desde 1999. La Conferencia Episcopal Venezolana se unió a las voces que han rechazado el proceso constituyente y dijo en un comunicado que la reforma de la carta magna es “peligrosa” para la democracia venezolana. (AP)