sábado, 27 de mayo de 2017

10:32:00
MÉRIDA, Yucatán, 27 de mayo de 2017.- Una treintena de niños con trastornos como Asperger y autismo, que asisten al Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) “Educando para el futuro” se verían truncados sus procesos terapéuticos y educativos, ya que a finales de este mes la institución cerrará sus puertas.

Y es que la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), mediante la Facultad de Psicología —escuela que tiene a su cargo la operación del Cendi en los terrenos que alguna vez ocupó en la colonia Nuevo Yucatán de Mérida—, informó anteanoche, en una junta a los padres de familia, que la operación del centro representa una carga de $200,000 anuales de su presupuesto, cifra que, aseguró, la máxima casa de estudios ya no puede cubrir.

La señora Marilyn Cuevas Flores, una de las afectadas manifestó su descontento por la decisión unilateral del cierre del cendi, pero su indignación es mayor por el sigilo con que la facultad manejó el asunto.

“Nos convocan a junta anoche (jueves) en el Cendi y ahí nos dan la noticia de que a finales de este mes dejarán de dar servicio porque la UADY no tiene $200,000 anuales que le cuesta la operación del espacio para 30 niños con diversos trastornos que requieren el servicio que aquí se brinda”, dijo. “No es justo, es absurdo, no puede ser que la UADY no tenga $200,000 anuales para el Cendi, eso es el valor de un auto”.

La informante dijo que los padres de los pequeños están indignados y preocupados porque falta un mes de clases y los procesos de reinscripción finalizaron en febrero.

“Malo es que cierren, pero peor es que nos lo vengan a decir cinco días antes. Si era una cuestión de falta de presupuesto, que no creo que la Uady no tenga $200,000 al año, ¿por qué nos vienen a decir esto ahora? ¿Y ahora qué?, ¿dónde vamos a llevar a nuestros hijos?”.

“ Los niños necesitan a sus padres, un papá con un niño que padece Asperger no tiene derecho ni a morirse. Este Cendi es un modelo de inclusión e integración que ha arrojado en los niños grandes progresos, y vamos a tirar todos esos logros, toda la infraestructura invertida y todo el tiempo dedicado sólo porque alguien tiene que ahorrarle a la universidad $200,000 anuales, es una vergüenza”, lamentó.

Se supo que el martes próximo se realizaría una junta para definir el destino de ese centro. (Emanuel Rincón Becerra / Diario de Yucatán)