martes, 2 de mayo de 2017

14:35:00
MÉRIDA, Yucatán, 2 de mayo de 2017.- “Queremos que nuestras herramientas e insumos nos lleguen en tiempo y forma, para poder hacer nuestra labor de trabajar la tierra”. Así lo expresaban los productores yucatecos, y ésta fue la motivación del programa Peso a Peso, que el pasado 22 de abril inició la entrega de apoyos en su edición 2017, en el municipio de Halachó.

Desde hace cuatro años, ha respaldado la actividad de ganaderos, apicultores, agricultores y pescadores a través de una inversión igualitaria entre la autoridad estatal y el sector, para la adquisición de maquinaria, semillas, agroquímicos, infraestructura y equipamiento. Es decir, por cada peso puesto por el beneficiario, el Gobierno del Estado aporta la misma cantidad.

Mantener y mejorar este esquema ha sido un compromiso del titular del Ejecutivo estatal Rolando Zapata Bello, por lo que ha trabajado de manera cercana para impulsar los productos de la tierra y el mar yucatecos.

La evolución de Peso a Peso

A partir de 2013 éste que es un programa bandera del Gobierno del Estado, ha ido creciendo e incrementando su importancia tanto para los productores como para el desarrollo agroindustrial de Yucatán.

En cuatro años, se ha logrado beneficiar la labor de más de 72 mil personas entregando más de un millón 300 mil insumos y herramientas, con un monto mayor a los 400 millones de pesos.

Inicialmente representó una inversión de 51.6 millones de pesos. Este 2017 -entre la entrega correspondiente al ciclo primavera verano y la de otoño invierno- se alcanzará los 112 millones de pesos, un crecimiento superior al 117 por ciento en sólo cuatro años.

Durante ese período, ha logrado beneficiar la labor de más de 72 mil personas entregando más de un millón 300 mil insumos y herramientas, con un monto mayor a los 400 millones de pesos.

Al mismo tiempo, el plan se ha ido adaptando a las nuevas necesidades, de manera que ha aumentado su impacto y el alcance que tiene. Este año se incorporan al catálogo artículos para incentivar los cultivos orgánicos, como fertilizantes y materias para el control biológico e inocuo de plagas y enfermedades, además de equipos como las desmalezadoras que evitan el uso de herbicidas. Adicionalmente, éstos tendrán un monto de apoyo diferenciado de hasta el 70 por ciento de aportación del Gobierno estatal.

También crece el máximo de subsidio, al pasar de cinco mil a seis mil pesos.  De ese modo, se invierte hasta 12 mil pesos por productor, cifra que les permitirá adquirir más cosas y mejorar los resultados de su trabajo.


Finalmente, se incorporan materiales para la producción artesanal, agropecuaria y de desarrollo rural orientados a las mujeres, a fin de impulsar la productividad de este sector.

Resultados claros y duraderos en el campo

Los resultados están a la vista en dos diferentes planos que son igual de importantes para Yucatán: por un lado, beneficia a los productores y sus familias, y por el otro, impulsan la actividad económica del estado.

En primera instancia, los hombres del campo han visto un incremento en su producción y en el valor de sus productos. Don Eddy Caamal, de la comisaría de Kancabchén en el municipio de Halachó, platica que previo a la creación de Peso a Peso, vendían el kilo de papaya a un precio de dos pesos.

Hoy, gracias a los apoyos obtenidos a través del esquema, así como a las diferentes acciones de infraestructura, puede obtener más producto, transportarlo y comercializarlo de manera directa, para tener una ganancia de hasta siete pesos por kilo, más del triple de lo que antes alcanzaba.

“No se trata solamente de producir bien, sino de vender bien”, mencionó el Gobernado en Halachó.

El campo como primer motor de la actividad económica

Sumado a lo anterior, las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) muestran un campo con crecimiento y aún más potencial.

En el caso de la producción ganadera, durante 2016 se registró un incremento del cinco por ciento con relación al año anterior, y de 14.4 por ciento con respecto a 2012, acompañado de un importante aumento en el valor de la misma, que solamente entre ese año y 2015 fue de 16 por ciento.

A la vez, la agrícola creció un 27 por ciento entre 2015 y 2016, con importantes avances en los cítricos y otros cultivos como el frijol, el coco, el mango, la soya y la productividad por hectárea del maíz.

Finalmente, la pesquera subió un 31.2 por ciento en cuatro años, al alcanzar las 47 mil 938 toneladas durante 2016, cuando en 2012 habían sido 36 mil 539 toneladas.

Este año se incorporan al catálogo artículos para incentivar los cultivos orgánicos, como fertilizantes y materias para el control biológico e inocuo de plagas y enfermedades, además de equipos como las desmalezadoras que evitan el uso de herbicidas.

El Gobernador Rolando Zapata Bello en la entrega de insumos y en un huerto (abajo).


Esto ha permitido que Yucatán continúe liderando la producción de cítricos –como el limón, la toronja y la naranja-, semilla de calabaza, miel, carne de cerdo, pulpo y langosta a nivel nacional, lo que se refleja en que durante el segundo semestre de 2016 el campo yucateco creció un 5.8 por ciento, contribuyendo de forma importante al desarrollo de la industria alimentaria.

Apoyo integral al campo

Peso a Peso forma parte de una estrategia integral para el fortalecimiento del campo yucateco por parte de la actual administración estatal.

Junto a este programa se ha construido más de 290 kilómetros de carreteras sacacosechas, que facilitan la comunicación de las unidades productivas y el transporte de los productos agrícolas. El compromiso del Gobernador fue de construir 300 kilómetros, por lo que el avance ya supera el 96.5 por ciento.

A la vez, el compromiso estatal de tecnificar el riego de 30 mil hectáreas agrícolas se rebasó con creces, pues ya son 40 mil hectáreas, y se planteó una nueva meta de más de 50 mil.

Aprovechando el potencial del campo yucateco

El campo de Yucatán tiene el potencial de continuar desarrollándose, consolidando las acciones que fortalecen la infraestructura, la productividad y las vocaciones regionales del estado.

Con los cambios que vive este 2017, Peso a Peso se afianza como un programa moderno, con mayor inclusión y alcance, que convierte al sector rural en un auténtico espacio de oportunidades y en el primer eslabón de la cadena productiva de la economía estatal.

Así, nuestra tierra seguirá generando los bienes que nos identifican y llenan de orgullo, y los campesinos y trabajadores del rubro contarán con las herramientas e ingresos que necesitan ellos y sus familias para vivir con bienestar.