martes, 9 de mayo de 2017

17:46:00
MÉRIDA, Yucatán, 9 de mayo.- Esta mañana el Dr. Alonso Salazar Jaramillo encabezó la presentación del libro "La Parábola de Pablo", obra biográfica en torno a la vida del narcotraficante Pablo Escobar.

Foto: José Repetto

El escritor, periodista y ex alcalde de Medellín, Colombia presentó su obra en la videosala del Centro Cultural Olimpo en el marco del Coloquio Internacional Narrativas de Violencia y Paz (ver programa completo), organizado por la Universidad Modelo y el Ayuntamiento de Mérida.

Salazar destacó que tanto los libros como las series de estos personajes, los capos, muestran sus orígenes pero difuminan la situación de sus víctimas, y al mismo tiempo que él quería escribir la historia de Escobar también quería escribir la de otras personas importantes.

El autor mencionó que en un punto que estaba investigando fue amenazado pero hizo llegar a Escobar la pregunta de por qué sucedió esto y, posteriormente, recibió una especie de carta "pasaporte" con la firma y huella del narcotraficante para caminar por Medellín, con lo que no estaba de acuerdo.

El escritor dijo esta anécdota para identificar cómo una sociedad llega al fondo, colapsa, el Estado ya no existe y no funciona, al grado que Escobar logró presionar a la justicia para construirse una prisión -a modo-, aprobar reformas para impedir su extradición y reducir las sentencias para ciertos crímenes.

Salazar describió a Escobar como un típico delincuente usando herramientas de los grupos de izquierda, indicando que empleó el terrorismo y secuestro masivo para sus fines. Sobre su personalidad, dijo que era un megalómano sin conciencia de los límites y un hombre que no tenía un proyecto, que no sabía a dónde quería ir, sólo que adelante, por el poder y para someter.

Acerca del fenómeno del narcotráfico, explicó que más que un hecho es un proceso cultural que ha ido traspasando por países de América Latina.

Orígenes

Sobre los inicios de Escobar, recordó que fue un hombre de origen popular. En 1975 era traficante de cigarrillos. Los contrabandistas tenían a los políticos comprados, aparecían en salones sociales.

Como ejemplo de su personalidad, señaló que el traficante quiso ser campeón de automovilismo pero para ganar mandaba ponchar las llantas de los demás participantes.

Salazar Jaramillo explicó que cuando una sociedad tiene a 70% de la población en la periferia, como gente de segunda a la que sólo le manda a la policía. Esto lo relacionó con el hecho de que un bandolero logró un proceso de identificación con la gente, al grado que unas 25 mil personas estuvieron aclamándolo en su funeral.

Elemento religioso

El autor mencionó que su generación es menos apegada al uso de símbolos religiosos pero empezó a ver a jóvenes muy creyentes, devotos y sin miedo a la muerte con esos aditamentos ligados al narcotráfico.

Señaló que los evangelizadores en los 80's no fueron los curas, sino los narcotraficantes, remarcando que en esa religión se le dio un golpe de estado a Dios e instauró a la Virgen.

Globalización y corrupción

El narcotráfico y los políticos corruptos han hecho un binomio desastroso para su sociedad, destacó. Se puede derrotar al narcotráfico pero la estrategia ha fracasado y los costos han sido y siguen siendo extraordinarios.

El ponente expresó la teoría de que la globalización empezó con el narcotráfico, que primero hubo una globalización de lo periférico, marginal, y después llegaron cosas como el Tratado de Libre Comercio.

El debate en Colombia, dijo, no es de izquierdas y derechas sino de lucha contra la corrupción.

La serie

El ponente destacó que el libro tiene una historia "rara", mencionando que fue publicado en el 2000 y cobró una segunda vida con la serie "Escobar, el Patrón del Mal".

Respecto a la serie referida, destacó que aceptó esa adaptación debido a que la solicitud vino de una secuestrada y el hijo de un espectador asesinado.

Si ellos no hacen algo objetivo, será muy difícil que alguien lo pueda hacer, remarcó.

Entre los asistentes se encontraban el regidor José Luis "Primo" Martínez Semerena, presidente de la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, así como Rubén Reyes Ramírez e Irving Berlín Villafaña, catedráticos de la Modelo. (José Repetto)