domingo, 30 de abril de 2017

21:21:00
Axel García Burgos*

A través de distintos mecanismos, el ser humano necesita un sistema de protección llamado sistema inmunitario, por medio de diferentes procesos localiza los agentes exteriores, los cuales pueden ser perjudiciales para el ser humano. Este sistema defensivo se divide en innato (el cual es la primera línea de defensa) y adaptativo se encarga de detener el avance del antígeno, cuando se ve superado la respuesta innata. El sistema inmune además de la capacidad que tiene para defender el organismo, puede distinguir las células del cuerpo y las que le corresponde. Sin embargo, este sistema puede tener fallos en su proceso, lo cual puede derivar en procesos autoinmunes como alergias o malignos como cáncer. El sistema inmune tiene a su cargo diversos componentes los cuales se encargan de detectar a las moléculas que no son del propio organismo, los cuales se llaman antígenos, de tal manera que desencadenan un proceso inmune.


Los órganos más importantes de la defensa del organismo son la médula ósea y el timo, el timo produce los linfocitos T, los cuales maduran en este órgano y los linfocitos B despiertan y activan a las llamadas células plasmáticas, además de las células presentadoras de antígenos las cuales vigilan la entrada de más agentes extraños. Por otra parte la médula ósea genera células sanguíneas como glóbulos rojos y células defensivas como linfocitos y células fagocíticas.

Existen en el arsenal de los linfocitos T y B, las llamadas natural killers, las cuales como el nombre menciona se encargan de asesinar a las células afectadas del proceso infeccioso, y las fagocíticas las cuales se alimentan del microorganismo intruso.

La inmunidad innata se conforma de órganos y tejidos de primera línea de defensa como piel, mucosas orales, digestivas que recubren para proteger al organismo. Además la mucosidad por medio de propiedades como la acidez eliminan estos intrusos que entran por ejemplo a la boca. La unión de patrones moleculares como los receptores de reconocimiento de patógenos detectan a los microorganismos ajenos al cuerpo, ejemplos como los TLR, RLR y NOD. Los péptidos antimicrobianos mantienen las barreras intactas, ejemplos de ellos son las defensinas y catelicidina.

El sistema del complemento forma un proceso que hace al microorganismo más llamativo para el fagocito. Sumando este proceso, es importante recalcar que las células dentríticas, tiene un lugar importante en la búsqueda de agentes extraños y microorganismos, se alimentan de ellos formando los antígenos y los presentan a los linfocitos T. Ahora la parte correspondiente a la inmunidad adaptativa, memoriza los antígenos para que de tal forma pueda eliminarlos de una forma más fácil y efectiva, es considerado específico, además que la velocidad y su eficacia depende de la menor o mayor exposición a la cual ha sido sujeto el organismo. El sistema inmune adaptativo, se encuentra en una posición específica para los antígenos, tal es el caso de los anticuerpos: IgM, IgG, IgD, IgA , los cuales tienen diferentes tipos de estructuras, las cuales pueden producir una respuesta dependiendo del microorganismo (especificidad). Por medio de estos mecanismos, cuando un microorganismo extraño invade el cuerpo, el sistema inmune sabe cómo deshacerse de él y eliminarlo rápida y específicamente.

Aplicación en el área de investigación biomédica

Tener los conocimientos apropiados sobre el sistema inmune permite que existan avances en los procesos patológicos en el organismo de los seres vivos, específicamente en el ser humano, de tal manera que es posible por medio de diversas herramientas poder identificar componentes moleculares como los antígenos, los cuales causan un proceso infeccioso en el organismo. A través de los distintos estudios, es más factible y de una forma más fácil elaborar fármacos los cuales puedan complementar la defensa del organismo, de tal forma que la respuesta tenga mayor eficacia al momento de la invasión del microorganismo.

Sin embargo, es importante tomar en cuenta los factores secundarios a distintos fármacos, además que las funciones del sistema inmune adaptativo, puedan verse disminuidas ya que no contarían con la información necesaria para programar y memorizar la información sobre el agente extraño.

La aplicación de la investigación biomédica repercute en los desórdenes de los mecanismos autoinmunes, tal es el caso del desarrollo del cáncer, tal avance podría llegar a predecir el comportamiento de un determinado cáncer de acuerdo a la carga genética que se va transmitiendo de generación en generación, como los genes BRCA-1 y 2, los cuales tienen una relación directa en la aparición del cáncer de mama.

Además, a través de los avances biomédicos es posible detectar ciertos defectos en los mecanismos de la inmunidad innata, y como ya se vio, es la primera línea de defensa que tiene el organismo para protegerse de los factores externos que puedan representar un peligro, y no necesariamente se refiere a microorganismos como virus, bacterias, hongos, puede ser un factor extrínseco como los rayos ultravioleta del sol, los cuales pueden llegar a afectar de una manera importante e incidir en un melanoma de la piel, de tal forma que existen fármacos encargados de proteger al cuerpo de una manera física.

Un punto del artículo el cual fue muy interesante, fue el del sistema complemento y cómo se encarga de “aderezar” al patógeno, para que las células fagocíticas puedan tener una mayor atracción hacia ellos, de tal manera que no solamente realiza una labor para detectar el patógeno, sino además lo presenta de una manera más idónea, en cuanto a este factor, la investigación puede llegar a potenciar esta acción, para que las células fagocíticas actúen de una manera más rápida.

Por último, se ha visto que la acción del sistema inmune en esta “guerra” constante contra los agentes extraños deja beneficios constantes como: protección del organismo, capacidad de memoria para futuras invasiones, etc. Sin embargo deja un sistema mermado, por lo cual el área biomédica puede investigar de qué manera o qué mecanismos puede realizar para que el sistema inmune no ataque todas las células en total, sino que selectivamente pueda ir escogiendo qué moléculas representan un peligro y un daño al organismo, para que de tal manera no resulte en un organismo totalmente mermado y con un riesgo de que un agente oportunista pueda tomar provecho de esta situación y afectar nuevamente a todo el cuerpo.

Fuente: Revista CIENCIA

http://www.amc.unam.mx/

* Estudiante de la Universidad Anáhuac Mayab