jueves, 20 de abril de 2017

14:08:00
DETROIT, 20 de abril de 2017.- La fábrica de autos General Motors anunció que se vio obligado a suspender sus operaciones en Venezuela después que autoridades del gobierno se apropiaron ilegalmente de una de sus plantas.

La toma de las instalaciones ocurrió en Valencia, en la región central y considerada la capital industrial del país, en un momento en que esta nación enfrenta una profunda crisis económica y política que ha provocado varias semanas de fuertes protestas contra el gobierno, reportó el canal de noticias NBC News.


General Motors Venezolana, la franquicia local de GM, dijo en un comunicado emitido el miércoles que después de ser “líder del mercado por más de 35 años consecutivos, se ve obligada a cesar sus operaciones en Venezuela debido a un secuestro judicial ilegal de sus activos. Ayer (martes), la planta de GMV fue tomada inesperadamente por las autoridades públicas, evitando operaciones normales”.

La compañía denunció que vehículos, entre otros activos, habían sido extraídos de las instalaciones.

“La incautación fue concedida y ejecutada en total desprecio del derecho a un debido proceso de GMV, causando daños irreparables a la empresa, a sus 2,778 trabajadores, a sus 74 distribuidores (la mayor red de servicios del país con más de 3,900 trabajadores) y a sus proveedores (más del 55% de la industria de autopartes en Venezuela)”, indicó el comunicado.

También señaló que va a garantizar el pago de los beneficios a los empleados afectados por la terminación de las operaciones de la fábrica, “en la medida que las autoridades lo permitan”.

“GMV rechaza enérgicamente las medidas arbitrarias adoptadas por las autoridades y tomará enérgicamente todas las acciones legales, dentro y fuera de Venezuela, para defender sus derechos”, indicó la empresa. (Douglas Rojas Sosa-El Nuevo Herald)