miércoles, 26 de abril de 2017

12:17:00
WASHINGTON D.C. / PYONGYANG, 26 de abril de 2017.- En medio de una asfixiante tensión en la península coreana y justo cuando Corea del Norte conmemora el 85° aniversario de la fundación de su Ejército, un submarino nuclear de Estados Unidos llegó al puerto de Busan, en Corea del Sur.

Mientras el régimen de Pyongyang realizaba juegos de guerra con munición real, el USS Michigan, armado con misiles, llegó a la región para sumarse a la flota encabeza por el gigantesco portaaviones nuclear USS Carl Vinson, el buque que Kim Jong Un amenazó con hundir.

Las celebraciones por el 85 aniversario de la fundación de su Ejército norcoreano, incluyeron este martes una maniobra militar a gran escala, cerca de la ciudad de Wonsan, cuando rugen los temores de que el régimen comunista esté por lanzar más misiles o lleve adelante otra prueba nuclear.

Unos 300 cañones autopropulsados, aviones y submarinos participaron en estas maniobras norcoreanas cerca de Wonsan (costa oriental). (ansa)

Pyongyang disparó entre 300 y 400 piezas de artillería de largo alcance, en lo que según expertos militares podría ser el mayor ejercicio con fuego real realizado hasta la fecha por el gobierno comunista de Kim Jong-un.

Las maniobras, presenciadas por el líder norcoreano, constituyen un recordatorio de lo expuesta que está buena parte de la población surcoreana a un ataque con fuego artillero desde el norte.

Semejante despliegue obligó a convocar en Seúl una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional en la que participaron los jefes del Estado Mayor y el director nacional de seguridad y ex ministro de Defensa, Kim Kwan-jin, para analizar el ejercicio, según un comunicado remitido por la oficina presidencial surcoreana.

El panorama de tensión que se vive en la península coreana a raíz de las continuas pruebas de misiles norcoreanas y la subida de tono en la retórica de Washington se ve acrecentado por este tipo de maniobras bélicas a ambos lados del paralelo 38. (AFP)

Al actual panorama se une la posibilidad de que Pyongyang decida realizar su sexta prueba nuclear (como muestran las últimas fotos por satélite de su centro de pruebas nucleares), una acción que podría incrementar las tiranteces con Washington, que ha insinuado que estudia realizar ataques preventivos. (AFP)

Kim Jong-un, líder máximo de Corea del Norte, presenció el ejercicio militar. (AFP)

La magnitud de las maniobras son una demostración de fuerza hacia Estados Unidos y su aliado Corea del Sur, cuya capital, Seúl, y sus zonas aledañas (donde viven unos 20 millones de personas, la mitad de la población del país) quedarían totalmente expuestas a un ataque norcoreano al estar junto a la frontera.

La misión del USS Michigan

En este escenario, el submarino de propulsión nuclear USS Michigan arribó el martes por sorpresa al puerto de Busan.

Washington sumó así otro activo militar a las maniobras que realizará próximamente en la región el Carl Vinson, portaaviones nuclear de la clase Nimitz (la mayor del mundo).

El submarino nuclear USS Michigan a su llegada al puerto de Busan, en Corea del Sur. (AFP)

El Michigan se dedicará a operaciones de reabastecimiento a la espera de unirse a fines de esta semana al portaaviones y a buques de la marina surcoreana en el Mar de Japón, según indicó un portavoz de Defensa de Seúl. (Clarín / EFE)