jueves, 16 de febrero de 2017

14:35:00
WASHINGTON D.C., 16 de febrero de 2017.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles que la próxima semana firmará una nueva orden ejecutiva para «proteger» a la población norteamericana, en un intento por paliar el golpe que ha supuesto la suspensión de su polémico veto migratorio.

Trump firmó el 27 de de enero un decreto que paralizaba el programa de acogida de refugiados e impedía la entrada a Estados Unidos de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana. Un tribunal suspendió cautelarmente su aplicación por dudas sobre su legalidad.

«Promulgaremos una nueva orden muy completa para proteger a nuestro pueblo», ha subrayado el mandatario, en una rueda de prensa en la Casa Blanca donde ha lamentado el «desastre» que «heredó» en todos los sentidos de la Administración de Barack Obama.

Trump y Obama en noviembre del año pasado. (AFP)

El Departamento de Justicia norteamericano también ha anticipado que Trump sustituirá su controvertida orden migratoria en un futuro cercano, según un documento judicial recogido por la agencia Reuters. Con este cambio, añade, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito no tendría por qué reconsiderar la suspensión del documento del 27 de enero.

La Casa Blanca, sin embargo, no ha dado pistas de por dónde irá esta vez Trump. «En relación a la nueva orden, va a estar hecha a medida de lo que yo considero una mala decisión», se ha limitado a explicar el presidente, en alusión a la sentencia que, según sus propias palabras, dictó el «mal tribunal».

Un gran muro

Además, Trump, reiteró su intención de construir «un gran muro» con México que no será «una broma como el actual» y afirmó que se involucrará personalmente para «reducir su coste», que las últimas estimaciones sitúan por encima de los 21.600 millones de dólares.

«Va a ser un gran muro. Y lo negociaré yo, de modo que el precio se bajará como el resto de las cosas que he negociado para el Gobierno», dijo Trump en una rueda de prensa no prevista en su agenda en la Casa Blanca, en la que no mencionó, como en otras ocasiones, que será México quien se haga cargo de la factura.

Por ello, el presidente indicó que se había reunido con su secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, para «comenzar el proceso» de construcción del muro en la frontera sur, algo que remarcó como «una promesa de campaña».

Herencia recibida

«Heredé un desastre. En casa y en el extranjero», ha explicado Trump para justificar su hiperactividad política de estas últimas semanas. En este sentido, ha repasado «victorias» y «progresos» como el incremento de la seguridad en la frontera, la lucha contra Estado Islámico, la creación de empleo y la reducción de la burocracia federal.

«En cada una de estas acciones, he cumplido mis promesas al pueblo estadounidense. Son promesas de campaña», ha justificado. Trump ha afirmado que las medidas adoptadas durante este último mes no deberían sorprender a nadie, especialmente a los medios de comunicación. (ABC)